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ONU denuncia una estrategia de miedo y castigo en Rusia

La relatora especial Mariana Katzarova vincula la represión interna con la guerra contra Ucrania y advierte sobre la persecución de opositores, periodistas y defensores de los derechos humanos, incluso fuera del territorio ruso.

Internacional | Agencia | 2026-10-27 21:31:55

La relatora especial de la ONU sobre los derechos humanos en Rusia, Mariana Katzarova, denunció este martes que las autoridades rusas han instaurado una estrategia de «miedo y castigo» para silenciar a sus críticos dentro y fuera del país. Durante la presentación de su último informe, afirmó que en Rusia se ha impuesto «el imperio del miedo» en lugar del Estado de derecho.

Katzarova señaló que existe una relación directa entre la represión interna y la guerra contra Ucrania. Según explicó, el silenciamiento de las voces disidentes permite al Gobierno continuar la ofensiva militar, mientras que la guerra sirve de justificación para endurecer el control sobre la población y restringir las libertades.

La relatora advirtió también sobre la persecución de opositores políticos, periodistas y defensores de los derechos humanos que abandonaron Rusia. Asimismo, denunció un sistema destinado a «fabricar enemigos» mediante la clasificación de organizaciones como extremistas o terroristas, seguida de la apertura de procesos penales contra sus integrantes.

Katzarova relató que ella misma fue objeto de ataques después de presentar un informe sobre la represión transnacional. El defensor del pueblo de Chechenia difundió un montaje en el que aparecía junto a la relatora y la acusó de defender a extremistas y terroristas. «Fue bastante aterrador», comentó al describir el episodio.

La representante de Naciones Unidas también denunció que las autoridades rusas le impiden ingresar al país, pese a haber solicitado autorización por carta al ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov. Añadió que el Gobierno ruso no ha respondido a las observaciones de sus informes, aunque recibe copias de los documentos antes de su publicación.

Ante las críticas sobre la elaboración de sus investigaciones sin acceso directo al territorio ruso, Katzarova explicó que recopila testimonios de víctimas, abogados y organizaciones que operan dentro y fuera del país. Indicó que contrasta la información mediante distintas fuentes y entrevistas para verificar los hechos denunciados, en lugar de depender exclusivamente de publicaciones periodísticas o páginas web.

La relatora sostuvo que la represión transnacional constituye un punto de encuentro entre la política interna de control y la persecución de quienes cuestionan al Gobierno desde el extranjero. Esta práctica, advirtió, amplía los riesgos para los disidentes que abandonan Rusia y para quienes continúan denunciando presuntas violaciones de derechos humanos desde otros países.

Como respuesta, Katzarova propuso avanzar hacia una convención de Naciones Unidas sobre derechos humanos que permita combatir la represión transnacional y establecer mecanismos de protección para críticos, opositores y defensores de los derechos humanos, independientemente de su nacionalidad o del país desde el que realicen sus denuncias.