
El gobierno de Estados Unidos anunció este martes que concederá visas al senador brasileño Flávio Bolsonaro y a los miembros de su familia, en medio de la controversia judicial que enfrenta el político tras perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva. La decisión fue confirmada por un alto funcionario del Departamento de Estado, quien habló bajo condición de anonimato.
«El Departamento de Estado expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a sus familiares y les permitirá entrar en Estados Unidos», declaró la fuente diplomática. Sin embargo, no precisó qué tipo de documentos se emitirán, cuánto tiempo estarán vigentes ni si el senador tiene previsto viajar al territorio estadounidense.
El anuncio se produjo después de que el juez Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo Federal de Brasil, ordenara a Flávio Bolsonaro entregar sus pasaportes y le prohibiera abandonar el país. La medida se enmarca en las investigaciones judiciales que afectan al hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Según medios brasileños, la Policía Federal canceló los pasaportes ordinario y diplomático del senador después de que este no cumpliera la orden judicial de entregar los documentos dentro del plazo establecido. La decisión judicial fue notificada el lunes, un día después de la segunda vuelta electoral.
La autorización estadounidense también se conoció después de que aliados políticos del senador afirmaran que había tomado un vuelo con destino a Estados Unidos. Medios brasileños como O Globo y Folha de São Paulo informaron sobre esa posibilidad, aunque no se proporcionaron detalles oficiales que confirmaran su llegada al país norteamericano.
Flávio Bolsonaro cuestionó las restricciones judiciales y las calificó de «aberración» y de intento de intimidación. El legislador sostuvo que nunca manifestó su intención de abandonar Brasil y atribuyó la decisión de Moraes a declaraciones de su hermano Eduardo Bolsonaro, quien había planteado esa posibilidad en caso de una derrota electoral.
El senador es investigado en el Tribunal Supremo brasileño en causas relacionadas con presuntas irregularidades financieras. Entre ellas figura una pesquisa por supuesto blanqueo de capitales vinculado a su abogado y allegado Willer Tomaz. También se lo relaciona con una investigación sobre la presunta financiación irregular de Dark Horse, una película biográfica sobre su padre. Hasta la información proporcionada por las fuentes, no se habían presentado cargos formales en estas causas ni se había fijado una fecha de audiencia.
El juez Alexandre de Moraes también estuvo a cargo del proceso judicial contra Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil y padre del senador, quien fue condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado, según la información difundida sobre el caso. Actualmente, el exmandatario cumple prisión domiciliaria.
En el plano político, Donald Trump, presidente de Estados Unidos y aliado de la familia Bolsonaro, cuestionó los resultados electorales brasileños y calificó los comicios de «fraudulentos». Consultado sobre la posibilidad de adoptar medidas frente a lo ocurrido, respondió que él no gobierna Brasil.
Flávio Bolsonaro perdió la segunda vuelta electoral del 26 de octubre frente a Lula da Silva. Según los resultados difundidos, el presidente reelegido obtuvo el 51,79 % de los votos, frente al 48,21 % alcanzado por el senador opositor. El resultado confirmó la continuidad de Lula en el poder y representó un revés para el sector político vinculado al expresidente Bolsonaro.
La situación también involucra a Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio, quien permanece en Estados Unidos después de instalarse allí y denunciar una persecución judicial en Brasil. Sus declaraciones sobre la posibilidad de abandonar el país habrían influido en las sospechas que motivaron las restricciones impuestas al senador, según la versión de este último.
La concesión de visas por parte de Washington abre un nuevo capítulo en el enfrentamiento entre la familia Bolsonaro y las autoridades brasileñas. Mientras Estados Unidos confirmó que permitirá el ingreso del senador y sus familiares, todavía no se conocen detalles oficiales sobre las condiciones de esa autorización ni sobre un eventual viaje. La situación dependerá también de las restricciones judiciales vigentes y de la evolución de las investigaciones en Brasil.