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Netanyahu gana las elecciones en Israel, pero no logra mayoría para gobernar

Los sondeos a pie de urna otorgan al bloque opositor entre 52 y 53 escaños, frente a los 50 de la coalición del primer ministro. El apoyo de los partidos árabes será decisivo para alcanzar los 61 diputados necesarios para formar gobierno.

Internacional | Agencia | 2026-10-27 21:35:01

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ganó las elecciones legislativas celebradas este martes, pero su coalición no consiguió la mayoría parlamentaria necesaria para formar gobierno, según los sondeos a pie de urna difundidos por las principales cadenas de televisión del país. Las proyecciones sitúan al bloque opositor, encabezado por el centrista Gadi Eisenkot, entre dos y tres escaños por delante del oficialismo.

Las estimaciones otorgan al partido Likud, de Netanyahu, entre 24 y 25 de los 120 escaños del Parlamento, una caída considerable frente a los 32 obtenidos en las elecciones de 2022. En conjunto, su bloque conseguiría alrededor de 50 diputados, incluidos los representantes de las formaciones ultraortodoxas y de extrema derecha que integran su alianza política.

El bloque opositor obtendría entre 52 y 53 escaños. La formación Yashar!, liderada por Eisenkot, conseguiría entre 21 y 23 representantes; Beyajad, encabezada por Naftali Bennett, entre 12 y 14; Los Demócratas, de Yair Golán, entre nueve y diez, e Israel Beitenu, de Avigdor Lieberman, entre siete y nueve. Estas cifras deberán confirmarse con el escrutinio oficial.

Los partidos árabes podrían alcanzar conjuntamente entre 17 y 18 escaños, convirtiéndose en actores decisivos para definir la futura coalición de gobierno. La Lista Conjunta, integrada por las formaciones Jadash, Taal y Balad, obtendría entre diez y once diputados, mientras que el partido islamista Raam conseguiría alrededor de siete. Sin embargo, tanto Netanyahu como sus principales adversarios han rechazado, por ahora, depender de estas fuerzas para gobernar.

La participación electoral alcanzó el 74,3 % a las 20:00, hora local, según la Comisión Electoral Central, ocho puntos por encima del registro de las elecciones de 2022 a esa misma hora. La jornada estuvo marcada por acusaciones de irregularidades y detenciones en el sur del país. La Policía arrestó a tres sospechosos de intentar comprar votos para Raam, mientras que las autoridades calificaron el episodio como un caso aislado y señalaron que la investigación continúa.

Tras conocerse las proyecciones, Eisenkot afirmó que los resultados reflejan una falta de confianza en Netanyahu y anunció que trabajará para reemplazarlo y formar un gobierno de unidad nacional. Por su parte, el primer ministro había acusado a sectores de la oposición y a los partidos árabes de intentar «robar las elecciones». Aunque Netanyahu aparece como el ganador individual de los comicios, el reparto de escaños deja abierto el escenario político: ninguna de las dos grandes alianzas alcanza los 61 diputados necesarios para gobernar, por lo que las negociaciones y el escrutinio definitivo determinarán quién podrá formar el próximo Ejecutivo israelí.

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La campaña electoral estuvo marcada por las consecuencias de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, la posterior ofensiva israelí en Gaza y las controversias que rodean la gestión de Netanyahu. Los comicios representan una prueba política para el primer ministro, que busca mantener el poder en medio de las críticas a su liderazgo y de las profundas divisiones internas sobre la seguridad nacional y el futuro de las relaciones con los palestinos.

Durante la jornada electoral también se produjeron incidentes denunciados por distintas formaciones políticas. En Tel Aviv, la Policía detuvo a un hombre que portaba un cuchillo cerca de Yair Golán, líder de Los Demócratas, aunque las autoridades no confirmaron que se tratara de un intento de ataque. Además, esa formación denunció una agresión contra uno de sus voluntarios en la localidad de Jolón, supuestamente relacionada con un simpatizante del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.

El Likud y el partido Poder Judío solicitaron ampliar el horario de votación hasta después de las 22:00, argumentando que había una elevada afluencia de electores y largas filas en algunos centros. La Comisión Electoral Central rechazó la petición y determinó que únicamente podrían votar quienes hubieran llegado a sus respectivos colegios antes de la hora oficial de cierre. La oposición cuestionó la iniciativa y sostuvo que no existían motivos excepcionales para modificar las reglas.

La formación de un nuevo gobierno dependerá ahora de las negociaciones entre los partidos y de la confirmación de los resultados oficiales. Aunque el bloque de Netanyahu conserva posibilidades de buscar apoyos parlamentarios, la ventaja de la oposición podría facilitar una alternativa si logra reunir los respaldos necesarios. La fragmentación del Parlamento y el rechazo inicial de los principales bloques a pactar con las formaciones árabes anticipan negociaciones complejas que podrían prolongar la incertidumbre política en Israel.