
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que Venezuela debería convertirse en el estado 51 de su país y elegir a un gobernador en lugar de un presidente. La declaración fue realizada durante un mitin en Corpus Christi, Texas, donde participó en un acto de apoyo a los candidatos republicanos para las elecciones de medio mandato.
«Hagámoslo el estado 51 y, en vez de un presidente, celebraremos una elección a gobernador», manifestó Trump en tono de broma ante sus seguidores. No es la primera vez que el mandatario plantea esa posibilidad, aunque sus comentarios se producen ahora en un contexto de acercamiento político y económico entre Washington y Caracas.
Durante su discurso, Trump agradeció al Gobierno venezolano la firma de un acuerdo que concede a la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP) derechos sobre 17 yacimientos petroleros. Según la información difundida, el Pentágono posee una participación del 35 % en la empresa matriz de esa compañía. El mandatario destacó las inversiones de grandes petroleras estadounidenses en Venezuela.
Tras el mitin, Trump tenía previsto visitar, acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio, un buque cargado con petróleo venezolano que atracó en un puerto de Texas. El acuerdo petrolero forma parte de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, después de que Washington restableciera los vínculos diplomáticos con Caracas tras la captura de Nicolás Maduro durante una intervención militar estadounidense.
Las declaraciones del presidente estadounidense se producen un día después de que el Departamento de Estado respaldara un plan de reformas del sistema judicial y electoral venezolano. La propuesta contempla que Delcy Rodríguez declare vacante la Presidencia, lo que abriría, según el plan citado, un plazo constitucional de seis meses para convocar elecciones, previsiblemente en 2027.
El acercamiento entre Washington y Caracas también incluye un acuerdo que permitiría a Estados Unidos acceder a una quinta parte de las reservas petroleras venezolanas, según el reporte de EFE. Aunque Trump presentó la posibilidad de convertir a Venezuela en territorio estadounidense como una broma, sus declaraciones coinciden con una creciente participación de Washington en la transición política y en el sector energético del país sudamericano.