
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que la guerra con Irán terminará “inmediatamente” después de las elecciones legislativas de medio término, previstas para el 3 de noviembre, porque considera que Teherán ya no tiene capacidad para sostener el enfrentamiento militar.
“Creo que la guerra terminará inmediatamente después de las elecciones” porque Irán “ya no puede resistir más”, declaró Trump ante periodistas en la pista de la base aérea de Andrews, cerca de Washington. El mandatario acusó además a Teherán de intentar influir “desesperadamente” en los comicios estadounidenses.
Trump sostuvo que el final de la guerra tendría también un efecto económico inmediato en Estados Unidos. Según su previsión, una vez concluido el conflicto, el precio del petróleo “va a desplomarse”, lo que permitiría reducir la presión sobre los precios de los combustibles que enfrentan actualmente los consumidores estadounidenses.
La escalada militar tiene además una dimensión política para Trump y su Partido Republicano. El aumento de los precios de los combustibles podría convertirse en un problema electoral antes de unos comicios en los que se renovará toda la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado.
Estados Unidos e Irán reanudaron las hostilidades en los últimos días, después de que el conflicto comenzara a finales de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra objetivos iraníes. Desde entonces, la confrontación ha tenido consecuencias sobre los mercados energéticos y las rutas internacionales de transporte.
Trump acusó a Teherán de tratar de influir en las elecciones para favorecer la llegada de legisladores estadounidenses que permitan a Irán obtener un arma nuclear. El mandatario advirtió que esa posibilidad colocaría al mundo “en graves problemas”.
Aunque Trump dejó abierta la posibilidad de una nueva negociación con Teherán para alcanzar un acuerdo nuclear, aclaró que ese no es actualmente el objetivo de su Gobierno. Al mismo tiempo, anticipó que las fuerzas estadounidenses realizarán “muchas más ofensivas” contra Irán.
La escalada alcanzó al transporte marítimo después de que Estados Unidos anunciara ataques contra embarcaciones iraníes. Washington informó que sus fuerzas destruyeron cinco petroleros el martes, como represalia por acciones iraníes y en el marco del bloqueo impuesto sobre los puertos de ese país.
El punto más sensible del conflicto es el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo. Irán afirmó este miércoles que atacó más de una decena de embarcaciones que intentaban atravesar el estrecho, provocando una nueva subida de los precios internacionales del crudo.
Teherán también elevó sus amenazas contra los intereses energéticos vinculados a Estados Unidos y sus aliados. La posibilidad de nuevos ataques contra barcos y de una interrupción prolongada del tráfico marítimo aumenta el riesgo de que la guerra tenga consecuencias económicas mucho más allá de Medio Oriente.
Mientras continúa la confrontación con Irán, Israel abrió además un nuevo frente diplomático con Reino Unido al ordenar el cierre, en un plazo de 30 días, del consulado británico en Jerusalén Este, en respuesta a las sanciones de Londres contra productos procedentes de asentamientos israelíes en Cisjordania.
La declaración de Trump coloca el 3 de noviembre como una fecha clave para el futuro del conflicto, aunque no existe una garantía de que la guerra termine entonces. Por ahora, Estados Unidos prepara nuevas ofensivas, Irán mantiene sus amenazas y el estrecho de Ormuz se convierte en uno de los principales focos de riesgo para el suministro mundial de petróleo.