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Argentina obliga a las petroleras a elegir entre Vaca Muerta y Malvinas

Milei endurece las sanciones contra las empresas que participen en proyectos petroleros en las islas y les advierte que deberán escoger entre operar en el disputado territorio y acceder a Vaca Muerta, la gigantesca reserva energética argentina.

Internacional | Agencia | 2026-09-09 20:28:51

El Gobierno de Javier Milei endureció su ofensiva contra las empresas petroleras que participan en proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos en las islas Malvinas y les advirtió que deberán elegir entre operar en ese territorio, administrado por Reino Unido, o hacer negocios en Argentina, incluida Vaca Muerta.

“Quienes operan en nuestras islas a espaldas del gobierno argentino tendrán que elegir entre una apuesta ilegal en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad. No se pueden hacer las dos cosas”, afirmó Milei en un mensaje transmitido por cadena nacional.

La advertencia amplía las sanciones previstas por una ley argentina de 2011 contra empresas, accionistas, empleados y proveedores vinculados con actividades hidrocarburíferas en las Malvinas. El Gobierno también inició procedimientos contra 45 empresas e individuos relacionados con esas operaciones.

Entre los objetivos de las medidas se encuentran la petrolera israelí Navitas Petroleum, varias de sus subsidiarias y empresas vinculadas a proyectos de exploración en la Cuenca Malvinas Norte. Argentina anunció además que presentará una denuncia penal contra algunas de estas compañías por operar con licencias otorgadas por Reino Unido.

El principal argumento económico de Buenos Aires es la enorme diferencia entre Vaca Muerta y el proyecto Sea Lion, situado unos 220 kilómetros al norte de las Malvinas. Vaca Muerta cuenta con unos 30.170 millones de barriles de recursos técnicamente recuperables, mientras que Sea Lion tendría alrededor de 314 millones, apenas el 1% de esa cifra.

Actualmente Vaca Muerta produce más de 600.000 barriles diarios y Argentina proyecta elevar la extracción hasta unos 1,5 millones de barriles diarios para 2032. Sea Lion, en cambio, apunta inicialmente a unos 55.000 barriles diarios y a alcanzar unos 200.000 en una etapa de producción madura.

La diferencia también se refleja en los costos. La perforación de un pozo en Vaca Muerta puede demandar alrededor de 10 millones de dólares, mientras que una operación petrolera en aguas profundas puede llegar a costar hasta 200 millones. El desarrollo de Sea Lion, por tanto, enfrenta mayores exigencias técnicas y financieras.

Sea Lion es impulsado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. El proyecto obtuvo la Decisión Final de Inversión en diciembre de 2025 y sus promotores mantienen el objetivo de comenzar las perforaciones durante 2027, pese al aumento del riesgo político generado por las nuevas medidas argentinas.

Para Buenos Aires, sin embargo, el proyecto tiene una importancia que va más allá de sus reservas iniciales. Si Sea Lion demuestra que la explotación petrolera en la zona es rentable, podría estimular nuevas inversiones y exploraciones en bloques cercanos, aumentando el valor económico de los recursos existentes alrededor de las islas.

La presión argentina ya comenzó a tener consecuencias. Las empresas de servicios petroleros Schlumberger, Halliburton y Baker Hughes anunciaron que no participarán en proyectos hidrocarburíferos en las Malvinas ni en sus espacios marítimos circundantes. Las tres compañías tienen un peso considerable en el mercado mundial de servicios petroleros.

El giro de Milei también representa un cambio respecto de algunas de sus anteriores declaraciones sobre las Malvinas. El presidente argentino había expresado admiración por Margaret Thatcher y llegó a referirse a la autodeterminación de los habitantes de las islas, pero ahora sostiene que el desarrollo de sus recursos petroleros puede convertirse en un incentivo para que Reino Unido profundice su presencia en el archipiélago.

Con Vaca Muerta convertida en uno de los principales activos energéticos de Argentina, Milei apuesta a utilizar el peso de esa formación para presionar a las empresas vinculadas con las Malvinas. La estrategia combina soberanía, petróleo y poder económico: mientras Sea Lion sigue siendo una promesa de alto riesgo, Vaca Muerta ya produce y ofrece a las petroleras un mercado de enormes dimensiones.