
Estados Unidos y México ejecutaron una acción coordinada contra las finanzas del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al imponer sanciones contra 55 personas y empresas presuntamente vinculadas con la organización criminal, en lo que las autoridades estadounidenses calificaron como el mayor golpe financiero realizado hasta ahora contra ese grupo.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que las sanciones alcanzan a 39 personas físicas y 16 empresas relacionadas con el CJNG, mientras que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México bloqueó las cuentas de los implicados, presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República e incorporó a los investigados a la Lista de Personas Bloqueadas.
Entre los sancionados figura Juan Carlos González, también identificado como Juan Carlos Valencia González y conocido como "El R3" o "Pelón", señalado por las autoridades estadounidenses como hijastro del histórico líder del cartel, Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", y uno de los principales dirigentes de la organización.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que las medidas buscan privar al CJNG de los recursos financieros que utiliza para traficar fentanilo y otras drogas hacia territorio estadounidense, además de debilitar su capacidad operativa y de expansión.
Las investigaciones apuntan a una compleja red de lavado de dinero encabezada por Audias Flores Silva, alias "El Jardinero", junto con Gonzalo Mendoza Gaytán, "El Sapo", y Julio Alberto Castillo Rodríguez, "El Tarjetas". Aunque Flores Silva fue detenido en abril, las autoridades sostienen que su estructura financiera continúa operando en varios estados de México.
Según el Departamento del Tesoro, la organización utilizó una extensa red de familiares, operadores financieros y empresas para ocultar recursos provenientes del narcotráfico en entidades como Jalisco, Michoacán, Nayarit, Guerrero y Zacatecas.
Entre los señalados también aparece César Alejandro Villaseñor Olivares, alias "El Güero Conta", identificado como responsable de ocultar bienes y activos del grupo criminal mediante una red de empresas y prestanombres. Aunque fue capturado este año, las autoridades aseguran que la estructura corporativa continúa activa.
Las sanciones alcanzan a compañías de diversos sectores económicos, entre ellas gasolineras, licorerías, empresas de ropa, constructoras, productores agrícolas, fabricantes de tequila, firmas de seguridad privada y negocios de calzado infantil, que presuntamente eran utilizados para blanquear recursos obtenidos del narcotráfico.
La UIF mexicana informó que detectó operaciones financieras inusuales, adquisiciones de vehículos de lujo, joyas e inmuebles, además de inconsistencias entre los ingresos declarados y los recursos movilizados por las personas y empresas investigadas, lo que permitió identificar posibles compañías fachada.
Las autoridades estadounidenses también vinculan a varios de los sancionados con la producción y distribución de fentanilo, cocaína y metanfetamina en laboratorios clandestinos instalados en Jalisco y Zacatecas, desde donde los estupefacientes eran enviados a distintas ciudades de Estados Unidos.
Como parte de la ofensiva, el Departamento del Tesoro congeló los bienes y activos de los sancionados bajo jurisdicción estadounidense, mientras que México inmovilizó sus cuentas bancarias y reforzó las investigaciones por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Los gobiernos de ambos países señalaron que la acción forma parte de una estrategia conjunta para combatir las estructuras financieras del crimen organizado. Washington reiteró que el CJNG mantiene la designación de organización terrorista extranjera y sostuvo que la cooperación bilateral busca impedir que las organizaciones criminales utilicen el sistema financiero para sostener sus operaciones ilícitas.