
El Gobierno de Estados Unidos anunció la imposición de nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% a las importaciones procedentes de 60 socios comerciales, entre ellos la Unión Europea, al considerar que esos países no aplican de manera suficiente las prohibiciones contra el trabajo forzoso. La medida entrará en vigor este viernes 24 de julio.
Los nuevos gravámenes comenzarán a aplicarse a las 00:01, hora del este de Estados Unidos, coincidiendo con el vencimiento del arancel global temporal del 10% que la administración del presidente Donald Trump había establecido durante los últimos 150 días.
Las autoridades estadounidenses precisaron que la única excepción inmediata corresponderá a las mercancías que ya se encuentren en tránsito hacia Estados Unidos, las cuales podrán ingresar sin los nuevos aranceles hasta el 28 de julio.
La decisión representa un nuevo intento de la Casa Blanca por reinstalar una política comercial de alcance global, después de que la Corte Suprema anulara en febrero los denominados aranceles "recíprocos" que Trump había impuesto previamente utilizando una ley de emergencias nacionales.
Tras ese fallo judicial, la administración recurrió a un arancel temporal del 10% amparado en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una disposición destinada originalmente a enfrentar desequilibrios en la balanza de pagos. Ese mecanismo expira este viernes y será reemplazado por el nuevo esquema.
Los gravámenes ahora se sustentan en la Sección 301 de la misma legislación, instrumento que permite sancionar prácticas comerciales consideradas desleales y que, según Washington, respalda la adopción de medidas frente a países que no combaten adecuadamente el trabajo forzoso.
De acuerdo con el nuevo sistema, los países que cuenten con legislación considerada adecuada para prevenir el trabajo forzoso estarán sujetos a un arancel del 10%, mientras que aquellos cuyas normas sean calificadas como insuficientes enfrentarán una tasa del 12,5%.
Funcionarios estadounidenses señalaron que algunas naciones lograron reducir la carga arancelaria tras aprobar recientemente nuevas normas. Entre ellas figura India, que pasó a integrar el grupo de países sujetos a la tasa más baja.
La Administración Trump rechazó que la medida constituya simplemente un reemplazo del arancel temporal que vence este viernes, pese a la coincidencia en las fechas de aplicación, la similitud de las tasas y el amplio alcance de los nuevos gravámenes.
Según un alto funcionario citado por la agencia Reuters, Estados Unidos aplica controles más estrictos que otras economías para impedir el ingreso de productos elaborados mediante trabajo forzoso, lo que, a juicio de Washington, coloca a los productores estadounidenses en desventaja frente a competidores extranjeros.
El Gobierno estadounidense sostuvo además que tanto legisladores demócratas como republicanos han impulsado iniciativas para eliminar el trabajo forzoso de las cadenas globales de suministro y aseguró que continuará utilizando los aranceles como una herramienta para cumplir sus objetivos de política comercial.
La nueva política contempla diversas exenciones. Quedarán fuera de los gravámenes productos como petróleo, gas, fertilizantes y determinados alimentos, además de los bienes ya sujetos a aranceles de seguridad nacional, entre ellos automóviles, acero, aluminio y cobre. También estarán exentos los productos que cumplen las reglas del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, debido a la integración de sus cadenas de suministro.