El capitán de Inglaterra, Harry Kane, intentó rebajar la carga emocional que rodea la semifinal del Mundial 2026 frente a Argentina, que se disputará este miércoles en Atlanta, y dejó claro que su selección no debe obsesionarse con Lionel Messi.
El duelo llega marcado por una histórica rivalidad entre ambos países, alimentada por memorables enfrentamientos mundialistas y por el conflicto de soberanía de las Islas Malvinas (Falklands).
Entre los antecedentes más recordados sobresalen el triunfo argentino por 2-1 en los cuartos de final de México 1986, con los inolvidables goles de Diego Maradona —la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo"—, y la eliminación inglesa en los penales durante Francia 1998, tras la expulsión de David Beckham.
Consultado por ITV sobre la presión que rodea al partido, Kane aseguró que el plantel no debe dejarse influir por todo lo que se habla fuera del campo: "No queremos centrarnos demasiado en la historia. Eso forma parte del contexto, de lo que hablarán los medios y los aficionados, pero nosotros pensamos únicamente en enfrentar a un gran equipo".
El goleador destacó las virtudes del conjunto dirigido por Lionel Scaloni y advirtió que Inglaterra deberá medirse a un rival inteligente y experimentado. "Es un equipo táctico, sabe provocar faltas, ralentizar el juego y competir al máximo nivel. Es Inglaterra contra Argentina, dos gigantes del fútbol disputando una semifinal mundialista", señaló.
Aunque enfrente estará Lionel Messi, líder de la tabla de goleadores del torneo con ocho tantos —dos más que Kane—, el capitán inglés insistió en que el desafío trasciende cualquier duelo individual.
"Sabemos lo bueno que es Messi y todo lo que ha conseguido en el fútbol, pero el partido es contra Argentina, no contra Lionel Messi. Nos enfrentamos a un gran bloque y a un equipo con futbolistas fantásticos", sentenció.
Kane también restó importancia a las diferencias surgidas entre el seleccionador Thomas Tuchel y Jude Bellingham tras el triunfo por 2-1 sobre Noruega en cuartos de final. El delantero aseguró que el grupo permanece unido y valoró la sinceridad del técnico alemán.
"Todos nos exigimos al máximo. No siempre estaremos de acuerdo en todo, pero eso forma parte de un equipo competitivo. El míster dice las cosas de frente y eso nos ayuda a crecer. Somos profesionales y sabemos aceptar las críticas porque nos hacen mejores", concluyó.