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Trump ordena suspender el comercio con España y agrava la mayor crisis bilateral

La amenaza del presidente estadounidense, motivada por desacuerdos sobre el gasto militar en la OTAN y la postura española frente a Irán, provoca turbulencias en los mercados y abre un escenario de incertidumbre económica.

Internacional | Agencia | 2026-07-08 19:42:42

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este miércoles la suspensión inmediata de todo el comercio con España, profundizando la crisis diplomática entre ambos países durante la cumbre de la OTAN celebrada en Turquía. La decisión fue anunciada tras fuertes discrepancias con el gobierno de Pedro Sánchez sobre el incremento del gasto militar y la posición española respecto al conflicto con Irán.

Durante una conferencia de prensa junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Trump calificó a España como "un socio terrible" y "una causa perdida", asegurando que no desea mantener relaciones comerciales con el país europeo. Incluso instruyó públicamente a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, para que no se concrete ningún acuerdo con Madrid.

Las declaraciones del mandatario estadounidense generaron una inmediata reacción en los mercados financieros. El índice bursátil IBEX 35 cayó un 2,6% durante la jornada, mientras que los bonos españoles también registraron pérdidas, reflejando la preocupación de los inversionistas ante una posible escalada del conflicto.

Desde el gobierno español, la respuesta fue moderada. La oficina del presidente Pedro Sánchez calificó las declaraciones de Trump como "normales" y aseguró que no tiene previsto modificar las excelentes relaciones institucionales que mantiene con Washington.

El enfrentamiento tiene como principal origen la exigencia de Estados Unidos de que todos los países miembros de la OTAN eleven su gasto en defensa hasta el 5% de su Producto Interno Bruto. España, sin embargo, sostiene que puede cumplir sus compromisos militares destinando alrededor del 2,1% del PIB, sin comprometer el gasto social ni la estabilidad de sus cuentas públicas.

A esta diferencia se suma el rechazo español a permitir que las bases militares conjuntas de Rota y Morón sean utilizadas para operaciones ofensivas relacionadas con la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Washington interpretó esa decisión como una falta de respaldo estratégico de uno de sus aliados.

Pese a las críticas, Sánchez defendió el papel de España dentro de la Alianza Atlántica. Recordó que su país ya supera el objetivo histórico del 2% del PIB en defensa, participa activamente en misiones de la OTAN y mantiene un importante despliegue naval y aéreo en operaciones internacionales.

El mandatario español también insistió en que el compromiso de su gobierno consiste en invertir mejor los recursos destinados a defensa, fortaleciendo la industria nacional y compatibilizando la seguridad con el mantenimiento de los servicios públicos y las políticas ambientales.

Expertos consideran que una ruptura comercial completa sería difícil de aplicar debido a que la política comercial europea se negocia de manera conjunta a través de la Unión Europea y no mediante acuerdos bilaterales entre cada Estado miembro y terceros países.

Actualmente, el intercambio comercial entre Estados Unidos y España supera los 45.000 millones de dólares anuales. Aunque Washington mantiene un superávit comercial, el mercado estadounidense representa apenas alrededor del 5% de las exportaciones españolas, mientras que la mayor parte de sus ventas externas se dirige al resto de la Unión Europea.

Entre los sectores españoles que podrían verse más afectados figuran la industria farmacéutica, química, metalúrgica, de maquinaria, además de productos agroalimentarios como el aceite de oliva y el vino. El turismo también podría resentirse debido a una eventual disminución de visitantes estadounidenses.

Analistas coinciden en que una ruptura comercial perjudicaría a ambas economías, ya que Estados Unidos es uno de los principales proveedores energéticos de España y ambos países mantienen importantes inversiones y cadenas de suministro construidas durante décadas. Mientras tanto, el enfrentamiento entre Trump y Sánchez se perfila como uno de los mayores desafíos para las relaciones transatlánticas desde el regreso del líder republicano a la Casa Blanca.