
El caso “maletas” todavía genera polémica en torno a los controles que deberían existir en los aeropuertos sobre el equipaje de los viajeros. El jueves, el viceministro de Transparencia, Yamil García, señaló que se debe hacer una diferencia entre la valija diplomática y la maleta (o equipaje) diplomático.
Según Jaime Aparicio, diplomático y exembajador de Bolivia, la valija diplomática goza de inviolabilidad en cuanto a su revisión y a los controles respectivos.
“La valija diplomática está regulada por una convención internacional que tiene un uso oficial. Es para enviar documentos y correspondencias entre la embajada de un país y el Estado receptor. Esa valija tiene una inmunidad absoluta y está cubierta por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas del año 1961, que entra en vigor en el 64”, explicó Aparicio aVisión 360.
La afirmación del diplomático está sustentada en el artículo 27 de la Convención de Viena de 1964, que señala que “la correspondencia oficial de la misión es inviolable. Por correspondencia oficial se entiende toda correspondencia concerniente a la misión y a sus funciones. La valija diplomática no podrá ser abierta ni retenida”.
Sin embargo, esto no ocurre con la maleta o el equipaje de quienes portan pasaporte diplomático.
“Ahora, el equipaje diplomático o la maleta de un diplomático es un tema distinto. No está regulada por una convención internacional, sino que hay una práctica, una tradición de cortesía de proteger y dar paso, digamos, a las maletas de los diplomáticos”, explicó Aparicio.
“Un trato de respeto”
Añadió que, para que las maletas de los diplomáticos gocen de esa cortesía, sus portadores deberían haber realizado alguna misión diplomática ante un Estado o haber participado en conferencias ante la Organización de Estados Americanos (OEA), las Naciones Unidas o en alguna reunión bilateral con otro país.
En esa misma perspectiva, el analista internacional Álvaro del Pozo señaló que la valija goza de inmunidad, pero no así las maletas diplomáticas, que generalmente no son revisadas por “un trato de respeto” cuando se es representante de algún Estado; sin embargo, sí deberían serlo cuando existe una sospecha mínima.
“Lo hacen normalmente. Hay otros diplomáticos que muestran el pasaporte y la cortesía de ese país receptor permite que ese diplomático pueda salir rápidamente de las áreas de aduana, migración, etcétera. Incluso, en algunos aeropuertos hay una fila especial para el cuerpo diplomático, un poco para facilitar el trabajo”, indicó Del Pozo a este medio.
Empero, ambos analistas coincidieron en que la Aduana y las demás instituciones debieron revisar las más de 30 maletas con las que ingresó a territorio boliviano la exdiputada de Creemos, Laura Rojas.
En palabras de Aparicio, “la exparlamentaria no debería tener pasaporte diplomático y que es incomprensible que en un reglamento se hayan dispuesto que se dé a diputados el uso de pasaporte diplomático. Eso no es lo correcto”.
Continuó señalando que “si es alguien que está volviendo no de una misión específica ni de carácter diplomático ni asistiendo a un lugar, no tiene ninguna inmunidad de ese equipaje y, en tercer lugar, es claramente sospechosa esa situación de más de 30 maletas y el uso de un pasaporte diplomático para hacerlas ingresar”.
Indicó que el control aduanero debió verificar los sellos del pasaporte diplomático de la exdiputada y confirmar “si estaba habilitada en migración para luego escanear y chequear esos documentos”, dado que “no hay ninguna norma o regulación que permita que alguien que está con un pasaporte diplomático en su propio país y está volviendo de un viaje de turismo pueda traer esa cantidad de maletas; por ende, se debió revisar las maletas por su cantidad, por el uso del pasaporte y porque no gozaba de inmunidad diplomática”.
Además, Aparicio señaló que la exdiputada debió devolver el pasaporte diplomático —beneficio que se otorga mediante el Decreto Supremo 734 de 2010 a senadores y diputados titulares y suplentes— una vez concluida su gestión parlamentaria.
"Devolver inmediatamente"
“Esos pasaportes se deben devolver inmediatamente. Cuando yo he estado en función en la OEA también, por ejemplo, inmediatamente he devuelto el pasaporte diplomático. Cualquier diplomático que sale en función apenas regresa al país para que le devuelvan sus gastos, etc., entrega su pasaporte diplomático y le dan un certificado. No hay norma que diga que se puede mantener ese pasaporte diplomático. Además, es su obligación de la Cancillería pedirles la devolución del pasaporte diplomático”, afirmó.
Según el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, Rojas utilizó el pasaporte diplomático para burlar los controles aduaneros en el aeropuerto de Viru Viru, además de que habría usado otro pasaporte con el mismo objetivo.
Por este caso, Rojas fue aprehendida y ya cuenta con detención preventiva. Incluso, el juez Herbert Zeballos, quien tenía un galpón al que llegaron las maletas y donde se hallaron sustancias controladas, también cumple detención preventiva.