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Renunció ministro de Transportes de España tras el accidente ferroviario

El funcionario español también renunció a encabezar la lista del PSOE por Valladolid en las elecciones generales del 29 de noviembre. Asumió la responsabilidad política por dos accidentes graves ocurridos en menos de un año.

Internacional | Agencia | 2026-11-03 22:08:49

El ministro español de Transportes, Óscar Puente, anunció este martes su dimisión y renunció a participar en las listas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para las elecciones generales del 29 de noviembre, tras el accidente ferroviario de Urda, en Toledo, que dejó 69 fallecidos. “Un ministro no puede continuar con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año”, afirmó al comunicar su decisión en el Congreso de los Diputados.

El anuncio se produjo después de una comparecencia de más de cuatro horas ante la Diputación Permanente, en la que Puente respondió a las preguntas de los grupos políticos sobre la tragedia ferroviaria y las medidas adoptadas por el Gobierno. El funcionario explicó que también abandonaba su candidatura como cabeza de lista del PSOE por Valladolid.

Puente señaló que había comunicado su decisión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apenas unos minutos antes de hacerla pública. Agradeció la confianza recibida durante su gestión y pidió a los simpatizantes progresistas que apoyaran al mandatario en los comicios del 29 de noviembre.

El ahora exministro calificó su paso por el Gobierno como una etapa difícil, pero también apasionante, y agradeció a quienes lo acompañaron durante su gestión, especialmente a su familia. También pidió a los militantes socialistas mantenerse unidos y orgullosos de los logros alcanzados.

La renuncia llegó después de una sesión marcada por los cuestionamientos de distintos partidos a la gestión del accidente de Urda. El Partido Popular (PP) y Vox reclamaron responsabilidades políticas y criticaron la falta de empatía de Puente con las víctimas y sus familiares.

La portavoz del PP, Ester Muñoz, cuestionó que el ministro anunciara nuevas medidas para el sector ferroviario cuando, según sostuvo, su partido llevaba años reclamándolas. También criticó la difusión de las grabaciones de las comunicaciones ferroviarias posteriores al siniestro, al considerar que se habían presentado de manera sesgada para buscar culpables.

Muñoz reprochó a Puente que hablara de sus propias dificultades mientras las víctimas y sus familiares atravesaban una situación dramática. Por su parte, la portavoz de Vox, Pepa Millán, sostuvo que el accidente era evitable y rechazó que se atribuyera lo ocurrido únicamente a un error humano. Ambas formaciones exigieron la salida del ministro.

Desde otros sectores parlamentarios también hubo cuestionamientos. El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Gabriel Rufián, reconoció que Puente había dado explicaciones, pero consideró que su permanencia en el cargo se había convertido en una distracción frente al debate sobre la seguridad y el funcionamiento del sistema ferroviario español.

Rufián expuso cifras sobre el deterioro de algunos indicadores del servicio y afirmó que las incidencias relacionadas con fallos de señalización habían pasado de 24 en 2018 a 3.633 en 2025. También cuestionó las decisiones adoptadas durante los gobiernos del PP y los efectos de la liberalización ferroviaria impulsada durante la etapa socialista.

El diputado de Izquierda Unida integrado en Sumar, Toni Valero, criticó a Vox por utilizar la tragedia con fines partidistas, aunque consideró insuficientes las explicaciones del ministro y recordó que su espacio político ya había pedido su salida. Defendió una transformación profunda del sistema ferroviario.

Valero planteó la renacionalización del sector y un modelo completamente público, con prioridad en la seguridad, la contratación de más personal y mejores condiciones laborales. A su juicio, el debate debía centrarse en evitar que se repitieran accidentes de esa magnitud, antes que en los enfrentamientos políticos.

En su despedida, Puente reconoció que el sistema ferroviario podía y debía mejorar, pero cuestionó la capacidad de las fuerzas políticas que aspiraban a reemplazar al actual Gobierno para resolver los problemas del país. Afirmó que España atravesaba un momento crucial y expresó su confianza en que el país estaría a la altura de las circunstancias.