
Ante una eventual eliminación de la subvención al Gas Licuado de Petróleo (GLP), el gobierno boliviano, en trabajo que realiza con organismos internacionales, maneja la opción de entregar un subsidio directo a los sectores más vulnerables. Así lo reveló el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, este lunes.
La administración de Rodrigo Paz está condicionada a eliminar el subsidio a los combustibles y el plazo es principios del 2027. Así quedó establecido en el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Estamos trabajando en ello. En su momento le vamos a dar a conocer lo que estamos trabajando, pero ya hemos avanzado bastante con los organismos internacionales, estamos buscando un mecanismo que permita que sea el ciudadano el que se beneficie directamente, que haya un subsidio, pero un subsidio directo a aquellos grupos vulnerables, directamente a las familias”, dijo el ministro de Hidrocarburos en entrevista con radio Fides. Blanco enfatizó que aún no hay una decisión definitiva y se trabaja, junto a los viceministros, en varias alternativas.
El GLP ha sido el único combustible que no ha sufrido incremento. Mediante el decreto supremo 5746 el precio de la garrafa de 10 kilos se mantiene en Bs 22,50. En las últimas semanas se ha registrado escasez del producto en diversas regiones y una de las causas, según señalan desde el gobierno, es el desvío hacia otros países. En Perú, una garrafa de GLP se vende a un precio mayor a Bs 100.
“Están llevando al Perú, y no es una garrafita, dos garrafitas, o sea, están organizados, lo que me informaron, están organizados en la frontera, y sacan pues”, denunció Blanco. Anteriormente desde el Ejecutivo señalaron que las mafias que antes se dedicaban al desvío y contrabando de diésel, después se dedicaron a la gasolina y actualmente se han centrado en el GLP.
La semana pasada la escasez afectó principalmente la ciudad de La Paz. Ante esta situación el gobierno determinó incluso que los camiones repartidores salgan con custodia policial para evitar los desvíos y la especulación. En el departamento paceño se distribuyeron unas 45.000 garrafas por día.