
La Agencia Nacional de Hidrocarburos y efectivos de la Policía Boliviana controlan en las ciudades de La Paz y El Alto la distribución y venta de garrafas de gas licuado de petróleo (GLP), con el fin de frenar el desvío y la especulación.
“El personal técnico del ente regulador verifica en campo la comercialización de garrafas en diferentes zonas de ambos municipios, supervisando el cumplimiento de la normativa vigente y detectando posibles irregularidades”, afirmó la ANH en sus redes sociales.
La entidad explicó que estas acciones contribuyen a una distribución ordenada y transparente de este producto de primera necesidad y velan por el abastecimiento de GLP en beneficio de la población.
Según el reporte de RTP, la Policía también realiza controles a la venta de GLP en la Ceja de la ciudad de El Alto. Los efectivos se encargan de retirar del precinto de seguridad de las garrafas.
“Todos los días van a salir los camiones con un policía, en caso de que nosotros verifiquemos algún tipo de problema, inmediatamente se va constituir una patrulla y motociclistas a realizar el trabajo correspondiente”, indicó la semana pasada el comandante departamental de la Policía de La Paz, Ricardo Terrazas.
A quienes sepan del desvío de combustible o irregularidades de distribución, las autoridades piden denunciar llamando a la línea 800-10-6006 de la ANH.