
Kylie Jenner generó una ola de críticas tras desfilar por primera vez en el Victoria’s Secret Fashion Show 2026, donde lució el emblemático Fantasy Bra, una pieza valorada en 50 millones de dólares. La empresaria e influencer se convirtió en la primera figura ajena al grupo oficial de Ángeles de la marca en portar el exclusivo diseño, elaborado con 4.410 diamantes naturales y una gema amarilla central. Su aparición, acompañada de alas blancas y una minifalda transparente, marcó el regreso de la joya a la pasarela después de ocho años.
La elección de Jenner provocó controversia en redes
sociales, especialmente en X, donde numerosos usuarios cuestionaron que una
celebridad sin una trayectoria prolongada en los desfiles de la firma recibiera
una distinción tradicionalmente asociada con modelos profesionales. Algunos
calificaron la decisión como una falta de respeto hacia las modelos que han
trabajado durante años con Victoria’s Secret y consideraron que la marca
priorizó la popularidad digital sobre la experiencia en pasarela. Sin embargo,
otros defendieron la participación de la empresaria y destacaron la atención
mediática que generó su presencia.
Ante las críticas, Adam Selman, director creativo de Victoria’s Secret, explicó que la elección respondió al impacto cultural y al amplio alcance de Jenner, cuya audiencia en Instagram supera los 380 millones de seguidores. Según el creativo, la intención era combinar una pieza histórica con una figura capaz de atraer a públicos diversos. El desfile, celebrado en California, también reunió a modelos reconocidas como Gigi y Bella Hadid, Adriana Lima y Alessandra Ambrosio, en una edición que reabrió el debate sobre el papel de las celebridades y las modelos profesionales en la industria de la moda.