
Un pique macho para compartir, un majadito preparado a fuego lento o una sopa de maní que guarda la memoria de la gente. La gastronomía boliviana está llena de platos que cuentan historias sobre sus territorios. Con esa premisa comienza la Ruta del Gusto de Huari, una experiencia que reúne a tres chefs internacionales en un recorrido por el país para explorar su diversidad culinaria y mostrar por qué sus sabores merecen conquistar las mesas del mundo.
La delegación está integrada por Hans Lange
Rodríguez, chef boliviano-alemán reconocido con una estrella Michelin, junto a
los chefs alemanes Daniel Wallenstein y Jaspar Max Erdmann. Durante el
recorrido, visitarán Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Uyuni (Potosí) y La Paz, en
una travesía que conectará ingredientes, técnicas y formas de entender la
cocina boliviana.
“En Bolivia tenemos una gastronomía
extraordinaria, llena de sabores, productos e historias que merecen ser
conocidos mucho más allá de nuestras fronteras. Con la Ruta del Gusto de Huari
queremos invitar a las personas a redescubrir lo nuestro, sentir orgullo por
nuestra cocina y compartirla con el mundo”, señala el gerente de Ventas de
Cervecería Boliviana Nacional (CBN) Cochabamba, Jaime Marcelo Paz.
Un recorrido por los sabores y las
historias de Bolivia
La ruta propone descubrir cada destino a
partir de aquello que lo hace único. En Cochabamba, la generosidad de su
gastronomía se refleja en el pique macho, el fideo uchu, la phisara, el caldo
de kawi, el lapping y el chicharrón. Santa Cruz, por su parte, invita a
descubrir el valor del tiempo a través de platos como el majadito y el keperi,
donde el fuego lento, el horno de barro y las recetas familiares son
protagonistas.
En Oruro, los chorizos tradicionales y el
charquekán pondrán en valor la memoria gastronómica y las técnicas vinculadas
con la sal, el sol y el frío. Uyuni permitirá explorar los ingredientes de
origen con preparaciones como el charque de llama, la khalapurka y el apthapi.
Finalmente, La Paz mostrará la vitalidad de su cocina, con propuestas como la
marraqueta con palta y queso, las sopas tradicionales (entre ellas, el chairo y
las sopas de maní y pescado) y los anticuchos.
En cada destino, los cocineros,
restaurantes, mercados y productores locales tendrán un papel central. Además
de recibir a los chefs y presentar sus preparaciones, compartirán sus
conocimientos sobre los ingredientes, las técnicas y las costumbres que dan
identidad a cada región.
Para Hans Lange Rodríguez, el recorrido
también tiene un significado personal, pues representa la oportunidad de
regresar a Bolivia y compartir con sus colegas los sabores que forman parte de
su historia. “Regresar al país es importante para mí, porque quiero mostrar a
mis colegas cómo los sabores e ingredientes con los que crecí forman parte de mi
identidad”, explica el chef.
Una invitación a compartir el gusto por lo
nuestro
La Ruta Gastronómica parte de una
convicción de Huari: la gastronomía es una de las formas más auténticas de
compartir la identidad de un país, y la cerveza encuentra en la mesa un
acompañante natural para esos encuentros. Por ello, la campaña busca poner en
valor no solo las preparaciones, sino también las historias, las personas y las
tradiciones que se transmiten alrededor de cada plato.
“Así como en Bolivia es natural sentarse a
compartir un sushi, queremos que algún día también sea natural que alguien en
Japón pida un charquekán. Ese es el potencial que vemos en nuestra gastronomía.
Queremos que nuestros platos despierten curiosidad, sean reconocidos y lleguen
a nuevas mesas sin perder aquello que los hace únicos”, añade Paz.
El recorrido culminará con la creación de
“El menú que el mundo debería probar”, una selección elaborada por los chefs a
partir de los platos que consideran representativos de la gastronomía boliviana
y que llevarían a una mesa internacional.
Con esta iniciativa, Huari busca despertar
orgullo dentro del país y curiosidad fuera de él, demostrando que la
gastronomía boliviana tiene la diversidad, la historia y el sabor necesarios
para ocupar un lugar en las mesas del mundo.