
Los líderes de la Unión Europea reafirmaron el viernes 16 de octubre de 2026 en Bruselas su apoyo a Ucrania y al presidente Volodímir Zelenski. Lo hacen en un momento de creciente incertidumbre internacional, marcado por el aumento de los ataques rusos y las tensiones entre Kiev y Washington.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio
Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen,
insistieron en que no es momento de reducir la ayuda a Ucrania ni de suavizar
las sanciones contra Rusia. Ambos defendieron aumentar la presión sobre Moscú
mientras continúe la guerra.
Las declaraciones llegan después de que el
presidente estadounidense, Donald Trump, decidiera levantar algunas sanciones
sobre las exportaciones energéticas rusas y estudiara nuevas medidas de alivio
para Moscú. Además, Trump ha criticado a Zelenski y ha cuestionado abiertamente
su liderazgo, lo que ha alimentado las dudas sobre el futuro apoyo de Estados
Unidos a Ucrania.
Durante la cumbre, Zelenski aseguró que no ve
señales de que Rusia esté dispuesta a poner fin al conflicto y advirtió de la
necesidad de preparar al país para el invierno. El mandatario pidió a los
socios europeos 70.000 millones de euros adicionales para 2027 destinados a
defensa, armamento y resiliencia económica, al estimar que el coste total de la
guerra el próximo año ascenderá a 155.000 millones.
Al margen de la reunión, Zelenski mantuvo un encuentro con el primer ministro húngaro, Péter Magyar, que calificó de "muy positivo". Ambos dirigentes abordaron cuestiones económicas, logísticas y de cooperación bilateral, en un gesto de acercamiento entre Budapest y Kiev tras años de tensiones por los derechos de la minoría húngara en Ucrania.