
Al menos dos personas murieron y nueve resultaron heridas durante un ataque masivo con drones ucranios contra la región de Moscú, informaron este martes las autoridades rusas. El alcalde de la capital, Sergei Sobyanin, aseguró que Kiev lanzó unos 650 aparatos no tripulados durante la noche.
Según Sobyanin, 105 drones fueron destruidos cuando se aproximaban a Moscú, mientras que otros aparatos fueron interceptados en zonas alejadas de la capital por los sistemas de defensa aérea rusos.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó que las defensas antiaéreas interceptaron 185 drones. El ataque provocó daños en viviendas, almacenes y otras instalaciones, además de incendios en distintos puntos del territorio.
Los servicios de emergencia encontraron el cuerpo de un hombre de 71 años entre los escombros de un edificio destruido en Barybino, cerca del aeropuerto de Domodédovo, al sureste de Moscú. Las autoridades también confirmaron la muerte de un joven de 20 años en Radumlia, al noroeste de la capital.
Uno de los principales objetivos habría sido el depósito de crudo de Volodárskaya, perteneciente a Transnefteprodukt. Según el canal ruso Astra, vinculado a fuentes de seguridad, se trata de la mayor instalación de almacenamiento de este tipo en la región de Moscú.
Por ese complejo circulan aproximadamente tres millones de toneladas anuales de crudo, diésel y combustible para aviación, procedentes de las refinerías de Moscú y Riazán. Una extensa red de oleoductos conecta además las instalaciones con los principales aeropuertos de la capital.
Canales de seguimiento ucranios y el medio ruso Astra informaron que el depósito quedó envuelto en llamas tras el ataque. La información se apoyó en imágenes del lugar y testimonios de personas que se encontraban en las zonas afectadas, aunque las versiones sobre los daños no han sido verificadas de manera independiente.
El Ministerio de Defensa ruso informó, por su parte, que sus fuerzas derribaron 868 drones ucranios durante la noche del lunes al martes en distintos puntos del territorio ruso. Los aparatos fueron interceptados sobre varias regiones, entre ellas Bélgorod, Briansk, Kaluga, Kursk, Lipetsk, Oriol, Riazán, Smolensk, Tver y Tula.
El ataque también alcanzó la región fronteriza de Bélgorod, donde el gobernador Alexánder Shuvayev informó de otros 11 heridos durante las últimas 24 horas. Esa provincia ha sido una de las zonas rusas más afectadas por los ataques vinculados con la guerra iniciada tras la invasión rusa de Ucrania.
Las autoridades rusas reportaron además daños en al menos 47 viviendas. En un edificio de Domodédovo, las explosiones rompieron ventanas y cristales de balcones, aunque no se registraron heridos ni fue necesaria la evacuación de los residentes.
Otro incendio se produjo en un almacén de Litvinovo, después de que un dron impactara contra su techo. Un total de 46 trabajadores fueron evacuados del lugar y los servicios de emergencia informaron posteriormente que el fuego había sido extinguido.
El ataque constituye una nueva escalada de los ataques con drones contra objetivos situados lejos del frente y vuelve a llevar la guerra hasta las proximidades de la capital rusa. Moscú sostiene que sus sistemas de defensa lograron interceptar la mayoría de los aparatos, mientras Ucrania mantiene la presión sobre instalaciones vinculadas con la infraestructura energética y logística rusa.