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EEUU despliega drones Reaper en Colombia y Ecuador contra narcos

Washington trasladó desde África varios MQ-9 Reaper, aeronaves capaces de realizar operaciones de vigilancia y ataques de precisión. La decisión forma parte de la nueva estrategia de Donald Trump contra los grupos del narcotráfico en América Latina.

Internacional | Agencia | 2026-10-06 22:21:09

Estados Unidos trasladó varios drones MQ-9 Reaper desde África hacia Colombia y Ecuador para reforzar las operaciones contra grupos vinculados al narcotráfico, según informaron funcionarios estadounidenses citados por The New York Times. El despliegue representa una ampliación de la cooperación militar de Washington con ambos países.

La transferencia se produce en momentos en que el gobierno de Donald Trump intensifica su ofensiva contra las organizaciones del narcotráfico latinoamericanas y evalúa ampliar las operaciones militares más allá de los ataques contra embarcaciones presuntamente utilizadas para transportar drogas.

Dos funcionarios estadounidenses con conocimiento de la decisión confirmaron el traslado bajo condición de anonimato, debido a que no estaban autorizados para hablar públicamente sobre operaciones militares. No se informó cuántos drones fueron enviados a cada país ni cuántos ya se encuentran operativos.

El MQ-9 Reaper es uno de los principales drones de combate utilizados por las Fuerzas Armadas estadounidenses. Puede permanecer durante largos periodos en el aire, transportar misiles y bombas, y está equipado con cámaras térmicas y sistemas capaces de interceptar comunicaciones electrónicas.

Estas aeronaves han sido utilizadas anteriormente en operaciones militares de Estados Unidos contra organizaciones como Estado Islámico, Al Qaeda y Al Shabab. También fueron empleadas en ataques de alto perfil, entre ellos la operación de 2020 en Bagdad en la que murió el general iraní Qassim Suleimani.

El traslado adquiere especial relevancia debido a que la flota estadounidense de Reaper se ha reducido durante los últimos conflictos. Según la información citada por el diario estadounidense, al menos 45 drones, aproximadamente una cuarta parte de la flota total, fueron destruidos durante la guerra con Irán.

Francisco Palmieri, exdiplomático estadounidense y exembajador interino en Colombia, calificó el movimiento como una señal del compromiso de Washington con la ampliación de la cooperación regional. “Como símbolo político, es inconfundible”, afirmó, al considerar que refleja una expansión tanto del nivel como del tipo de colaboración.

Colombia y Ecuador se encuentran entre los países latinoamericanos que aceptaron desarrollar operaciones conjuntas con Estados Unidos dentro de sus territorios contra organizaciones del narcotráfico. Washington ha designado como organizaciones terroristas a varios de los grupos criminales que operan en ambos países.

En Colombia, funcionarios informaron durante el verano que el país había acordado recibir tres MQ-9 Reaper y que estudiaba la posibilidad de adquirir una aeronave adicional. El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella desarrolla además una ofensiva militar contra dirigentes de grupos señalados por su participación en el tráfico de cocaína.

En Ecuador, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, afirmó que dos drones Reaper habían sido entregados al país y ya operaban en su espacio aéreo como parte de la cooperación con Estados Unidos. El presidente Daniel Noboa autorizó este año operaciones militares conjuntas con Washington.

La presencia militar estadounidense genera, sin embargo, cuestionamientos en Ecuador debido a que la Constitución prohíbe las bases militares extranjeras, una disposición que fue ratificada por los votantes en un referendo realizado el año pasado. La cooperación actual se desarrolla bajo un esquema distinto al establecimiento de una base permanente.

El despliegue también genera preocupación entre organizaciones de derechos humanos y expertos legales por el riesgo de víctimas civiles si los drones fueran utilizados para ataques letales. Otros especialistas cuestionan además la eficacia de eliminar a dirigentes de organizaciones criminales, debido a que sus estructuras pueden reemplazarlos rápidamente.

La decisión supone finalmente un cambio en la distribución de recursos militares estadounidenses. Los Reaper trasladados a Sudamérica eran utilizados por el Comando de África, que depende de ellos para realizar operaciones contra Al Shabab en Somalia. Su traslado permitirá reforzar la lucha contra el narcotráfico en América Latina, pero podría reducir simultáneamente la capacidad estadounidense para combatir grupos armados en África.