Cultura & Espectáculos

Taylor Swift inspira un nuevo género de insectos

CIENCIA. Una investigadora y fanática de la cantante bautizó como "Swiftiephylus" a un nuevo género de insectos herbívoros australianos y nombró cuatro especies en referencia a la artista y sus álbumes.

CIENCIA. El género "Swiftiephylus" reúne insectos herbívoros australianos nombrados en honor a Taylor Swift y su música.
Cultura & Espectáculos | Redacción El Día | 2026-09-10 23:06:00

Taylor Swift sumó un reconocimiento inesperado a su extensa lista de logros: un nuevo género de insectos lleva un nombre inspirado directamente en ella. Se trata de "Swiftiephylus", un grupo de pequeños insectos herbívoros descubiertos en Australia y descritos recientemente por científicos de la Universidad de California, Riverside.

La investigación fue encabezada por Sarah Schroeder, estudiante de doctorado en entomología de esa universidad y admiradora de Swift desde hace años. La especialista participó junto con la profesora Christiane Weirauch en el estudio que permitió identificar y clasificar nuevas especies de insectos asociados con árboles y arbustos conocidos como she-oaks, presentes en distintas regiones de Australia.

El nombre "Swiftiephylus" combina “Swiftie”, término utilizado para referirse a los seguidores de la cantante, con “Phylus”, una denominación empleada habitualmente en este grupo de insectos. La elección busca establecer un vínculo entre la artista y un trabajo científico dedicado a documentar parte de la diversidad todavía desconocida del planeta.

Dentro del nuevo género fueron identificadas cuatro especies cuyos nombres también hacen referencia a Taylor Swift y a algunos de sus trabajos musicales. Se trata de "Swiftiephylus taylorae", "Swiftiephylus amator", "Swiftiephylus intrepidus" y "Swiftiephylus poetorum".

La primera de ellas, "Swiftiephylus taylorae", alude directamente al nombre de la cantante. Las otras tres toman como inspiración conceptos vinculados con sus álbumes “Lover”, “Fearless” y “The Tortured Poets Department”, respectivamente. Los términos fueron adaptados al latín para incorporarlos a la nomenclatura científica.

La apariencia de estos insectos también influyó en la decisión de Schroeder. Los ejemplares presentan una tonalidad predominantemente amarillenta o crema con detalles rojizos, características que la investigadora relacionó con la imagen característica de Swift, especialmente con su cabello rubio y sus labios rojos.

Los nuevos insectos pertenecen a la familia Miridae, uno de los grupos más numerosos de chinches verdaderas, que reúne más de 11.000 especies descritas en todo el mundo. Los ejemplares de "Swiftiephylus" son herbívoros y mantienen una estrecha relación con las plantas del género "Allocasuarina", conocidas como she-oaks.

A pesar de alimentarse de estas plantas, los investigadores no consideran que los insectos representen una amenaza conocida para los árboles o para los seres humanos y animales. Su ciclo de vida está estrechamente vinculado con las plantas hospedadoras, donde pueden permanecer desde su nacimiento hasta la etapa adulta.

Una particularidad del hallazgo es que los insectos no fueron recolectados recientemente. Los especímenes utilizados para la investigación fueron obtenidos entre 1995 y 2004 durante un amplio proyecto de biodiversidad realizado con la participación del Museo Americano de Historia Natural y colaboradores australianos.

Para el estudio, Schroeder y Weirauch analizaron 593 ejemplares procedentes de colecciones del American Museum of Natural History y del Australian Museum. El trabajo formó parte de una investigación más amplia que permitió describir 12 nuevas especies de insectos y establecer cinco nuevos géneros.

Más allá del homenaje a Swift, la investigadora busca utilizar la popularidad de la cantante para llamar la atención sobre la importancia de la taxonomía y la conservación. Schroeder considera que identificar y nombrar nuevas especies permite reconocer su existencia y, por lo tanto, facilita la posibilidad de protegerlas.

El estudio fue publicado el 9 de septiembre de 2026 en la revista científica "Insect Systematics y Evolution". El trabajo destaca que todavía existe una enorme cantidad de insectos por documentar: los científicos estiman que podrían quedar cerca de 30 millones de especies sin describir, por lo que el peculiar homenaje a Taylor Swift también busca poner el foco en esa diversidad aún desconocida.