
El célebre actor británico Tim Curry falleció a los 80 años en su residencia de Toluca Lake, en Los Ángeles. La noticia de su partida conmocionó al mundo del entretenimiento, que recuerda al intérprete por sus papeles icónicos dentro del cine de culto, entre los que destacan su representación del extravagante Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show y su escalofriante caracterización del payaso Pennywise en la célebre adaptación de It de 1990.
La trayectoria del artista estuvo marcada
por su versatilidad en la comedia, el teatro musical y la actuación de voz. Sin
embargo, su ritmo de trabajo en los escenarios sufrió un giro determinante en
2012, cuando atravesó un severo accidente cerebrovascular. Pese a que el
incidente le dejó secuelas permanentes en la movilidad y lo mantuvo en silla de
ruedas durante sus últimos años, logró mantenerse conectado con la industria
realizando trabajos de locución y participando en eventos de la comunidad
cinematográfica.
Con su fallecimiento, Hollywood despide a
una figura fundamental que supo dejar una huella imborrable en la cultura
popular. Fanáticos y colegas han comenzado a rendirle homenaje, resaltando no
solo su genialidad artística y su carisma en pantalla, sino también la
resiliencia y el sentido del humor con los que enfrentó sus problemas de salud
durante la etapa final de su vida.