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China acelera su expansión militar en el Mar de China Meridional

Imágenes satelitales revelan nuevas instalaciones en el arrecife Yagong, cerca de una isla artificial que Beijing estaría convirtiendo en una de sus mayores bases militares de la región.

Internacional | Agencia | 2026-08-25 22:46:56

Nuevas instalaciones detectadas en el arrecife Yagong, en el archipiélago de las Paracelso, refuerzan las señales de que China avanza en la militarización del Mar de China Meridional, según imágenes satelitales analizadas por Reuters. Expertos en seguridad consideran que las estructuras podrían formar parte de un sistema de radar y alerta temprana vinculado a una nueva base militar en el cercano arrecife Antelope.

Las imágenes, proporcionadas por la empresa estadounidense Vantor, muestran construcciones recientes en Yagong, un pequeño arrecife situado unos 14 kilómetros al noreste de Antelope. La fotografía más reciente fue captada el 17 de agosto, mientras que imágenes anteriores indican que las obras comenzaron entre marzo y abril de este año.

Aunque todavía no es posible determinar con certeza la función de las nuevas estructuras, analistas de seguridad señalan que su diseño presenta similitudes con instalaciones de radar y alerta temprana observadas en otros puntos controlados por China en el Mar de China Meridional.

Un portavoz de Vantor afirmó que varias de las estructuras de Yagong probablemente estén relacionadas con las funciones militares que China desarrolla en el cercano arrecife Antelope. La interpretación coincide con las evaluaciones de especialistas que siguen mediante imágenes satelitales la expansión de las instalaciones chinas en la región.

Antelope constituye el proyecto de mayor escala. Las imágenes muestran allí una isla artificial de casi seis kilómetros de longitud y una línea costera recta de más de tres kilómetros, una configuración que algunos analistas consideran compatible con la construcción de una posible pista de aterrizaje.

Reuters informó la semana pasada que China había completado la primera fase de las obras en Antelope. El desarrollo de ambas posiciones incrementa la capacidad de Beijing para vigilar y controlar una zona estratégica situada en el norte del Mar de China Meridional.

El experto en inteligencia de fuentes abiertas Damien Symon consideró posible que las instalaciones de Yagong correspondan a un sistema de radar, aunque advirtió que todavía es demasiado pronto para confirmar su función. Collin Koh, especialista en seguridad radicado en Singapur, planteó también la posibilidad de que se trate de un puesto de observación, pero estimó que un sistema de radar sería la explicación más probable.

La creciente infraestructura militar adquiere especial importancia por la posición estratégica del Mar de China Meridional, una de las principales rutas comerciales marítimas del mundo. La zona también podría convertirse en un escenario decisivo ante una eventual crisis militar relacionada con Taiwán.

China no ha reconocido oficialmente que esté construyendo una nueva base militar en Antelope. Los medios estatales chinos han señalado que las instalaciones responderían a necesidades civiles, entre ellas el pronóstico meteorológico, la protección de los recursos pesqueros y la investigación científica.

Beijing controla las islas Paracelso desde 1974, cuando las arrebató a Vietnam del Sur. Vietnam mantiene su reclamación sobre todo el archipiélago y, paralelamente, ha ampliado sus propias instalaciones en las islas Spratly, situadas más al sur.

Las disputas territoriales abarcan además las Spratly y las aguas circundantes, reclamadas total o parcialmente por Vietnam, Filipinas, Malasia, Taiwán y Brunéi. La expansión de infraestructura de China y de otros países ha convertido progresivamente estos territorios en uno de los principales focos de tensión geopolítica de Asia.

El Ministerio de Defensa chino no respondió de inmediato a las consultas de Reuters sobre las nuevas construcciones, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores vietnamita tampoco emitió una respuesta inmediata. Mientras tanto, las imágenes satelitales muestran que Beijing continúa modificando el paisaje de arrecifes e islas artificiales, aumentando su capacidad de vigilancia y presencia militar en una de las zonas marítimas más disputadas del planeta.