
La falta de recursos económicos y la elevada demanda de pacientes agudizan la situación del Hospital San Juan de Dios de Santa Cruz, donde el hacinamiento no solo se refleja en la falta de camas, sino también en las limitaciones presupuestarias que afectan la atención oportuna.
Lorena Ribera Camiña, gerente de este nosocomio, informó a la red Unitel que el establecimiento enfrenta serias dificultades económicas para cubrir las necesidades reales de funcionamiento.
Explicó que el presupuesto requerido por el hospital este 2026 alcanza los Bs 161 millones, mientras que la asignación efectiva ronda los Bs 45 a 49 millones, monto que, según la autoridad, resulta insuficiente para garantizar una atención adecuada.
“Acabamos de hacer el presupuesto del hospital para este año y es de 161 millones de bolivianos, pero en realidad nos dan 45 a 49 millones de bolivianos, que sería la cuarta parte. Para la salud no alcanza ese presupuesto”, señaló Ribera.
Opción de solución
Ante esta situación, la gerente planteó fortalecer y activar los hospitales municipales de segundo nivel para distribuir la demanda y evitar que todos los pacientes sean derivados directamente al San Juan de Dios.
“Necesitamos el apoyo del segundo nivel. Como aquí hay todas las especialidades, los pacientes se vienen directo, pero si activamos los centros de segundo nivel entre todos nos podemos colaborar”, sostuvo.
Reestructurar el sistema
El vocero de la Gobernación de Santa Cruz, Rolando Schrupp, calificó la situación como “desesperante” y afirmó que el problema requiere una solución estructural y no únicamente la incorporación de más camas.
Schrupp señaló que la Gobernación plantea cambios a la Ley de Autonomías para mejorar la gestión del sistema de salud y fortalecer la atención en los niveles primario y secundario.
“No podemos tener una salud humana en la atención porque no hay recursos. Necesitamos reestructurar la salud, especialmente para mejorar la eficiencia de la atención en primer y segundo nivel, para que la población no tenga que llegar al tercer nivel”, manifestó.
El vocero sostuvo que se trata de un problema sistémico debido a que también existen dificultades relacionadas con los recursos económicos, la gestión y la toma de decisiones.
En ese marco, planteó que la Gobernación tenga una mayor rectoría sobre el sistema departamental de salud, al considerar que las actuales competencias dificultan una respuesta rápida a las necesidades de la población.
“Es un problema sistémico, que no se va a arreglar comprando 10 camas más. Cuando hablamos de recursos no solo hablamos de recursos económicos, sino de asumir las decisiones que corresponden”, afirmó Schrupp.