
Estados Unidos ocupa el penúltimo lugar en una clasificación mundial de vacaciones pagadas y días festivos obligatorios por ley, con apenas 10 días anuales, muy por debajo del promedio global de 30 días registrado en 185 países. Solo Micronesia se ubica peor en el ranking, según un análisis publicado este 17 de agosto de 2026 con datos recopilados por Resume.io.
La comparación, elaborada por la analista Dorothy Neufeld con diseño de Miranda Smith, mide la suma de vacaciones anuales obligatorias por ley y los días festivos remunerados en cada país durante 2025. El resultado expone una brecha profunda entre las principales economías del mundo y revela que el lugar de nacimiento de un trabajador puede determinar, de forma decisiva, cuánto descanso remunerado tiene garantizado por ley.
Irán encabeza la lista con 53 días de vacaciones pagadas y feriados, más de cinco veces el total estadounidense. Le siguen Yemen, con 45 días, y Baréin y Bután, empatados con 44 cada uno. Completan el podio de los diez primeros puestos Madagascar, Níger y Togo, con 43 días, además de Azerbaiyán, Kuwait, Malí, Perú, Rusia y Turkmenistán, todos con 42.
El dato de Estados Unidos no responde a una excepción estadística menor, sino a una particularidad estructural de su legislación laboral. A diferencia de la mayoría de los países desarrollados, la ley federal estadounidense no obliga a los empleadores privados a otorgar vacaciones pagadas, por lo que este beneficio queda mayormente a discreción de cada empresa.
Esa ausencia de mandato legal no significa, sin embargo, que los trabajadores estadounidenses carezcan por completo de descanso remunerado. En la práctica, el 80% de los empleados del sector privado tuvo acceso a vacaciones pagadas en 2025, y entre quienes llevaban al menos un año en su puesto, el 31% recibía entre 10 y 14 días. La cifra oficial de 10 días que aparece en el ranking corresponde exclusivamente al piso legal, no a lo que efectivamente reciben muchos trabajadores por acuerdo con sus empleadores.
Medio Oriente domina ampliamente los primeros puestos de la clasificación. Además de Irán, la región suma a Yemen con 45 días, Baréin con 44, Kuwait con 42 y Omán con 39. El caso iraní resulta particularmente ilustrativo: su elevado número de feriados compensa la menor cantidad de fines de semana que genera la tradicional semana laboral de seis días vigente en el país. Como el ranking combina vacaciones anuales obligatorias con feriados pagados, distintos países alcanzan cifras similares mediante combinaciones muy diferentes entre ambos componentes.
Europa presenta un patrón distinto al de Medio Oriente. La región no se caracteriza por ocupar los primeros lugares del listado, sino por concentrar a la gran mayoría de sus países en torno al promedio mundial de 30 días o por encima de él, con muy pocas excepciones cerca del final de la tabla. Islandia se destaca con 40 días, mientras que Suecia, Portugal y Eslovaquia comparten 35 cada uno.
El panorama cambia de forma notoria al observar a varias de las principales economías asiáticas, que se ubican muy por debajo del promedio global. China ofrece 16 días de vacaciones y feriados pagados, India llega a 18, y Japón, pese a ser una de las economías más grandes del planeta, se queda en 26 días, también por debajo de la media mundial de 30.
El promedio global de 30 días surge de sumar los datos de vacaciones y feriados obligatorios de los 185 países incluidos en el estudio, una muestra que abarca economías desarrolladas, emergentes y en desarrollo de todos los continentes. Esta amplitud metodológica permite identificar patrones regionales claros, como la concentración europea en torno a la media o el liderazgo de Medio Oriente, más allá de casos puntuales.
Los resultados también evidencian que la relación entre nivel de desarrollo económico y generosidad en el tiempo libre remunerado no es lineal. Economías de altos ingresos como Estados Unidos, China o Japón se ubican por debajo del promedio mundial, mientras que países con economías más pequeñas o en desarrollo, como Madagascar, Níger o Togo, figuran entre los diez primeros puestos del ranking.
El debate sobre las vacaciones pagadas en Estados Unidos no es nuevo, pero el contraste que exhibe esta comparación internacional vuelve a poner el foco en la ausencia de una legislación federal que garantice un mínimo de días libres remunerados, un estándar que sí existe en la inmensa mayoría de los países analizados, incluidos varios con ingresos per cápita considerablemente menores.
Los autores del estudio señalan que la clasificación mide exclusivamente el tiempo libre obligatorio por ley y no refleja necesariamente todas las vacaciones pagadas que los trabajadores reciben en la práctica, una distinción clave para interpretar correctamente los datos, especialmente en países como Estados Unidos, donde la brecha entre el mínimo legal y la realidad laboral puede ser significativa.