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Estados Unidos reúne a 66 países para combatir grupos de extrema izquierda

El secretario de Estado de EE. UU. afirmó que existe una amenaza transnacional y anunció una estrategia internacional para enfrentar a organizaciones consideradas terroristas

Internacional | Agencias | 2026-07-16 22:15:33

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, encabezó una reunión con representantes de 66 países para coordinar acciones contra grupos de extrema izquierda, a los que calificó como una amenaza transnacional en expansión. El encuentro, conocido de manera informal como la "cumbre Antifa", forma parte de la estrategia de Washington para fortalecer la cooperación internacional en materia de seguridad.

Durante la apertura del evento, Rubio sostuvo que el extremismo de izquierda "ha existido durante décadas", pero aseguró que actualmente atraviesa un resurgimiento global. Según el jefe de la diplomacia estadounidense, estos grupos representan un riesgo creciente para la estabilidad y la seguridad de numerosos países.

En su discurso, el funcionario afirmó que las organizaciones extremistas se presentan bajo distintas corrientes ideológicas, como comunistas, anarquistas, marxistas o anticapitalistas, pero aseguró que todas comparten el objetivo de atacar instituciones, infraestructura crítica y símbolos del poder económico y político.

Rubio señaló que estas organizaciones operan mediante redes internacionales que intercambian propaganda, información y recursos a través de canales cifrados. También afirmó que sus integrantes utilizan redes clandestinas, financiamiento transnacional y, en algunos casos, mantienen vínculos con Estados considerados hostiles por Washington.

El secretario de Estado defendió que el terrorismo de extrema izquierda ha recibido menor atención que el extremismo de derecha y criticó lo que calificó como un "doble rasero" por parte de sectores de la prensa, la academia y diversas instituciones al evaluar este tipo de violencia.

A la reunión asistieron delegaciones de 66 países, entre ellos España, Canadá, Alemania, Argentina, Italia, Israel, Chile y Uruguay. En la lista difundida por el Departamento de Estado no figuraron México, Brasil, China, Nicaragua ni Colombia, aunque representantes políticos colombianos participaron en actividades paralelas en Washington.

El encuentro se realizó pocos días después de que el Departamento de Estado anunciara un programa de subvenciones de entre uno y tres millones de dólares destinado a organizaciones europeas que promuevan iniciativas relacionadas con la soberanía nacional, la libertad de expresión y los vínculos entre Estados Unidos y Europa.

La cita también contó con la participación del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien aseguró que utilizará las herramientas financieras del Gobierno estadounidense para presionar a otros países a cooperar en la lucha contra las organizaciones consideradas extremistas.

Asimismo, intervino el subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, quien respaldó la estrategia presentada por Rubio y reiteró que la administración del presidente Donald Trump considera prioritario combatir el extremismo de izquierda a nivel internacional.

La iniciativa forma parte de una política más amplia impulsada por Washington en América Latina y otras regiones, que incluye cooperación en seguridad, lucha contra el narcotráfico y acciones conjuntas contra organizaciones que Estados Unidos considera una amenaza para sus intereses.

En los últimos meses, la administración Trump designó como organizaciones terroristas extranjeras a cuatro grupos europeos vinculados con movimientos anarquistas y de extrema izquierda, además de ofrecer recompensas de hasta 10 millones de dólares por información sobre sus fuentes de financiamiento y operaciones.

La nueva estrategia antiterrorista estadounidense prioriza el combate contra el extremismo de izquierda junto con el narcotráfico y otras amenazas transnacionales. No obstante, estudios recientes del Centro de Estudios Estratégicos e Institucionales (CSIS) indican que, aunque los ataques atribuidos a grupos de izquierda aumentaron durante 2025, la violencia de extrema derecha y la vinculada al terrorismo yihadista continúa registrando mayores niveles históricos.