
El número de fallecidos por el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 3.535, según el más reciente balance oficial difundido este lunes por el Gobierno venezolano. Mientras tanto, continúan las labores de búsqueda y recuperación de cuerpos entre los escombros, principalmente en el estado de La Guaira, la zona más devastada por la tragedia.
Las nuevas cifras reflejan un incremento de 193 víctimas mortales respecto al balance del domingo, cuando se reportaban 3.342 fallecidos. El número de heridos se mantiene en 16.740, mientras miles de personas siguen desplazadas tras perder sus viviendas.
En La Guaira, brigadas de Protección Civil, voluntarios y familiares de desaparecidos continúan removiendo escombros con maquinaria pesada y herramientas manuales en busca de personas que permanecen sepultadas bajo edificios colapsados.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que la coordinación de las operaciones de búsqueda fue transferida oficialmente a Protección Civil de Venezuela, luego de que los equipos internacionales concluyeran la fase de rescate al considerar mínimas las posibilidades de encontrar sobrevivientes.
Entretanto, comenzaron los entierros de numerosas víctimas, incluidas más de 150 personas que aún no han sido identificadas. En el cementerio La Esperanza, en Catia La Mar, las tumbas fueron marcadas con cruces blancas y placas con la inscripción "Identificación especial", mientras familiares y trabajadores funerarios participaron en las ceremonias.
Las autoridades venezolanas mantienen habilitados 79 campamentos temporales para albergar a las 17.345 personas que perdieron sus viviendas. Además, el balance oficial señala que 856 edificios sufrieron daños estructurales y al menos 190 colapsaron completamente.
Aunque el país inició este lunes un retorno gradual a la normalidad con la reanudación de clases y actividades laborales en gran parte del territorio, en Caracas y en varios municipios de Miranda, La Guaira, Falcón, Carabobo y Aragua las actividades educativas continúan suspendidas debido a los daños ocasionados por los sismos.
En medio de la emergencia, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció cambios en su gabinete con el objetivo de fortalecer la respuesta gubernamental. Designó al ingeniero Francisco Garcés como nuevo ministro de Transporte, mientras Jacqueline Faría quedó al frente de un programa especial para la reconstrucción de viviendas e infraestructura.
El Gobierno también solicitó apoyo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para impulsar programas de vivienda destinados a las miles de familias damnificadas, además de iniciativas de educación, capacitación laboral y generación de empleo para las comunidades afectadas.
Asimismo, las autoridades informaron que mantienen gestiones con organismos internacionales, entre ellos la ONU, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, con el propósito de obtener financiamiento y asistencia técnica para la reconstrucción del país.
Paralelamente, organismos internacionales advirtieron sobre los riesgos sanitarios que enfrentan algunas de las zonas más golpeadas, especialmente en Catia La Mar, donde existe preocupación por la posible aparición de brotes epidemiológicos debido a las condiciones de salubridad y a la acumulación de escombros.
Considerado el desastre sísmico más grave registrado en Venezuela en el último siglo, el doble terremoto sigue dejando una profunda huella en el país. Mientras continúan las tareas de recuperación y reconstrucción, miles de familias esperan noticias de sus seres queridos desaparecidos y el inicio de un largo proceso para recuperar sus hogares y sus vidas.