Cuando todo parecía perdido, Bélgica protagonizó una remontada memorable en el Mundial 2026. Los Diablos Rojos perdían 2-0 hasta el minuto 86 frente a Senegal, igualaron el marcador en un cierre frenético y terminaron imponiéndose 3-2 gracias a un penal convertido por Youri Tielemans en el tiempo añadido de la prórroga, sellando así su clasificación a los octavos de final.
Senegal había sido superior durante gran parte del encuentro y parecía tener el boleto asegurado. Habib Diarra abrió el marcador a los 25 minutos e Ismaila Sarr amplió la ventaja a los 51", reflejando el dominio del conjunto africano, que controló el partido y neutralizó los ataques belgas durante casi todo el tiempo reglamentario.
Sin embargo, el desenlace fue completamente distinto. A los 86 minutos, Romelu Lukaku devolvió la esperanza al anotar el descuento y, apenas tres minutos después, Tielemans aprovechó un grave error del arquero Mory Diaw en la salida para marcar el 2-2 y llevar el partido al alargue.
La prórroga mantuvo la tensión y todo apuntaba a que el clasificado se definiría desde el punto penal. Pero en los descuentos del segundo tiempo suplementario, el árbitro fue llamado por el VAR para revisar una infracción de Lamine Camara sobre Tielemans dentro del área.
Tras señalar el penal, el propio mediocampista belga asumió la responsabilidad y, con un remate certero, venció al guardameta senegalés para desatar la euforia de Bélgica, que consumó una remontada épica y dejó a Senegal fuera del Mundial cuando tenía la clasificación prácticamente en sus manos.
Así, Bélgica avanzó a los octavos de final, donde enfrentará al vencedor del duelo entre Estados Unidos y Bosnia, que se disputará este martes desde las 20:00 (hora boliviana).