
A 22 días de haberse habilitado la reprogramación de créditos mediante el Decreto 5630, más de 46.000 operaciones se beneficiaron con la reprogramación o la suspensión temporal de pagos de hasta seis meses, lo que representa un monto aproximado de Bs 3.200 millones.
Los datos fueron proporcionados por el presidente de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), Nelson Villalobos, en una evaluación del impacto del Decreto 5630, aprobado el 9 de junio para apoyar a las personas afectadas por los prolongados bloqueos.
“Es fundamental que los clientes del sistema financiero, y de la banca en particular, estén enterados de que todas las solicitudes que son presentadas a los bancos son atendidas; pero estas solicitudes son voluntarias. Es importante que se entienda eso: no es un decreto de aplicación automática”, aclaró.
Según la norma, los prestatarios afectados por los bloqueos y con dificultades para cumplir con el pago de sus deudas pueden acceder a un periodo de gracia o suspensión de pagos de hasta seis meses en capital, intereses, seguros, comisiones y otros cargos.
Durante este periodo de seis meses, “el prestatario no tiene que efectuar pagos a capital, intereses, seguros, comisiones y otros cargos en las cuotas de la operación refinanciada y/o reprogramada”, establece el parágrafo II del artículo 3 del Decreto 5630.
Los bloqueos, que se prolongaron durante 53 días, exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz e interrumpieron el flujo del comercio nacional e internacional, lo que afectó las cadenas de producción y suministro. Los daños fueron calculados en más de $us 3.000 millones, situación que provocó el cierre de empresas y dejó a otras en una severa crisis.
“Es importante que acudan a sus entidades financieras para que, en caso de que hayan perdido capacidad de pago o enfrenten problemas de liquidez para cumplir con sus obligaciones, sus solicitudes sean consideradas”, explicó.