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Keiko Fujimori toma ventaja y Perú entra en incertidumbre electoral

Menos de 700 votos separan a los candidatos mientras miles de actas observadas y recursos de nulidad mantienen en suspenso la proclamación presidencial

Internacional | Agencias | 2026-06-11 23:54:00

Perú atraviesa una de las elecciones más reñidas de su historia reciente, con la candidata de derecha Keiko Fujimori tomando una ligera ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez cuando resta poco más del 1% de las actas por procesar.

Según los últimos datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori alcanza el 50,002% de los votos válidos frente al 49,999% de Sánchez, una diferencia inferior a 700 sufragios que mantiene al país en vilo a la espera del resultado definitivo.

Durante las primeras horas del conteo, Sánchez conservó una ventaja cercana a los 30.000 votos. Sin embargo, el avance del escrutinio y la incorporación de nuevas actas permitieron a la candidata de Fuerza Popular revertir la tendencia y colocarse momentáneamente en el primer lugar.

La estrechez de los resultados ha reavivado los cuestionamientos y sospechas que suelen acompañar los procesos electorales peruanos. Diversos sectores recuerdan tanto las denuncias de fraude registradas durante el régimen de Alberto Fujimori como las acusaciones formuladas por Keiko Fujimori tras las elecciones de 2021, cuando cuestionó sin éxito los resultados oficiales.

Uno de los factores decisivos en el cambio de tendencia ha sido el voto de los peruanos residentes en el exterior. Históricamente inclinado hacia opciones conservadoras, este electorado otorgó un amplio respaldo a Fujimori en varios países.

En Estados Unidos, donde reside cerca del 30% de la comunidad peruana emigrante, la candidata obtuvo el 76,5% de los votos. En España alcanzó el 60,1%, mientras que en Argentina recibió el respaldo del 61,3% de los sufragantes.

A pesar del avance del conteo, el proceso aún está lejos de concluir. Las autoridades electorales deberán revisar 1.635 actas observadas, equivalentes al 1,7% del total, un porcentaje que podría resultar determinante en una elección definida por apenas unos cientos de votos.

La revisión de esos expedientes podría extenderse durante varias semanas, por lo que la proclamación oficial del próximo presidente peruano podría demorarse hasta mediados de julio.

Paralelamente, ambos partidos han intensificado su batalla legal. Fuerza Popular busca anular más de siete mil votos emitidos en zonas rurales de Puno, uno de los principales bastiones electorales de Sánchez en el sur andino.

Por su parte, Juntos por el Perú presentó un recurso para invalidar los resultados de 1.751 mesas de sufragio ubicadas en Lima, donde Fujimori logró algunos de sus mejores desempeños electorales. La impugnación alcanza a 225 centros de votación distribuidos en 36 distritos de la capital.

En medio de la tensión política, Fujimori pidió a su rival respetar el resultado final y llamó a actuar con responsabilidad mientras concluye el conteo. Sus declaraciones generaron controversia debido a los antecedentes de impugnaciones promovidas por su partido en procesos electorales anteriores.

La incertidumbre también ha alimentado movilizaciones y cuestionamientos sobre el futuro democrático del país. Mientras seguidores de Sánchez convocan marchas para defender lo que consideran una victoria popular, analistas y sectores opositores observan con preocupación la posibilidad de que el fujimorismo regrese al poder. Con miles de votos aún en disputa y una diferencia mínima entre ambos candidatos, Perú permanece a la espera de un desenlace que podría definir el rumbo político del país para los próximos años.