Santa Cruz

Leigue: Si nos cerramos al diálogo, viene la violencia y ya no hay razón para las cosas que se piden

El arzobispo llamó a la reflexión sobre el deterioro de la convivencia social y la responsabilidad que cada ciudadano tiene para contribuir a la solución de los problemas que atraviesa Bolivia.

El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue
Santa Cruz | ERBOL | 2026-06-07 11:13:16

El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, advirtió este domingo que cerrar las puertas al diálogo en la actual coyuntura del país puede derivar en hechos de violencia que terminan deslegitimando las demandas sociales. Asimismo, llamó a la reflexión sobre el deterioro de la convivencia social y la responsabilidad que cada ciudadano tiene para contribuir a la solución de los problemas que atraviesa Bolivia.

Durante su homilía dominical, Leigue destacó la importancia de actuar con sinceridad, justicia y honestidad. “No seamos como los fariseos, hablando mal de otro y nosotros haciendo cosas peores. Esfuércense cada día para conocer al Señor”, expresó.

La autoridad eclesiástica sostuvo que, en momentos complejos como los que vive el país, es necesario hacer una autocrítica antes de exigir cambios a los demás. “A veces exigimos al otro que ponga orden. ¿Pero será que no somos parte de ese desorden también? Por ahí somos parte de ese desorden que hay en la sociedad o en nuestro país”, reflexionó.

En ese sentido, exhortó a la población a preguntarse cuál es su aporte para enfrentar la crisis social. “Nuestra sociedad cada día, cada mes o cada año se deteriora. ¿Pero por qué? Pensemos en qué estoy fallando, en qué puedo ayudar. Soy parte de esta sociedad. ¿Cuál es mi trabajo? ¿Cuál es mi tarea en este momento?”, manifestó.

Leigue insistió en que el diálogo sigue siendo el mejor camino para resolver los conflictos y alertó sobre las consecuencias de rechazarlo. “Siempre decimos que el diálogo es la mejor salida a cualquier problema que tenemos. Si nos cerramos al diálogo, viene la violencia y ya no tiene razón lo que se exige. Cuando viene la violencia ya no tienen razón las cosas que se piden. Con violencia no podemos lograr lo que queremos”, afirmó.

Asimismo, recordó que la violencia suele generar más violencia y señaló que las diferencias deben resolverse mediante la palabra y el entendimiento. “Somos personas racionales. Somos personas que tenemos el don de la palabra”, sostuvo.

Cuestionó la falta de disposición para entablar un diálogo sincero y observó que muchas personas se sienten aisladas frente a las dificultades. Ante ello, recomendó fortalecer la fe y dejarse guiar por el Señor para actuar por el camino correcto, con honestidad y responsabilidad.