
La imputación de la Fiscalía de Paraguay a Gianina García Troche, expareja de Sebastián Marset, reveló que la red vinculada al narco uruguayo realizó 961 vuelos para mover la droga que se enviaba desde Bolivia y que tenía como destino Europa y África.
“Desde el mencionado establecimiento rural fronterizo se registran, aproximadamente, la cantidad de 961 vuelos, hasta otros establecimientos (...), entre los que se encuentra la ‘Estancia San Agustín’ que fue utilizada para acopiar la cocaína”, señala la investigación mencionada por medios de Paraguay.
El punto al que hace referencia es una pista clandestina en la reserva natural “Cabrera Timane” hasta donde presuntamente llegaba la droga proveniente de Bolivia.
Autoridades paraguayas calculan que entre los años 2018 y 2022, la red de Marset recibió $us 18,4 millones por los envíos de droga a África y $us 433,5 millones por los cargamentos que despachaban a Europa.
Dichos montos supuestamente ingresaban al sistema financiero del vecino país mediante casas de cambio, depósitos y transferencias electrónicas.
La investigación en Paraguay revela que la organización de Marset estaba conformada por tres grupos, una liderada por él mismo, otro encabezada por su socio Miguel Ángel Insfrán Galeano y el tercero a cargo de una facción criminal de Bolivia. Esta última se encargaba de proveer la droga de alta pureza (clorhidrato de cocaína).
Marset fue aprehendido el 13 de marzo pasado en un barrio residencial de Santa Cruz de la Sierra. Horas después fue expulsado del país y entregado a agentes de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) que lo trasladaron en uno de sus aviones hasta Nueva York.
Este miércoles estaba prevista una audiencia preliminar de Marset en el Tribunal Federal del Distrito Este de Virginia, pero se postergó hasta el 1 de julio, con el fin de negociar un posible acuerdo de culpabilidad.
El fiscal federal adjunto Anthony Aminoff reveló que han recopilado pruebas contra Marset entre ellas registros financieros, conversaciones en diversos idiomas interceptadas y un teléfono celular que fue enviado desde Santa Cruz y que estaba en una de las cajas fuertes incautadas al uruguayo.