
El presidente Rodrigo Paz Pereira prevé presentar en el Encuentro Nacional que convocó en Cochabamba, este sábado, un paquete de 10 leyes para iniciar su socialización.
El vocero José Luis Gálvez agregó que en dicha reunión el gobierno presentará su visión de futuro del país para consensuarla con los participantes.
El mandatario explicó que el gobierno impulsará una amplia socialización de los proyectos antes de presentarlos ante la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), con el objetivo de generar consensos. Las leyes que pondrá el gobierno sobre la mesa serán en las áreas Electoral, Electricidad, Minería Hidrocarburos, Justicia, Seguridad Nacional, Reducción del Estado y Burocracia, Economía Verde, Inversiones y Emprendedores, detalló la agencia ABI.
Se prevé que participen al menos 600 personas, entre autoridades nacionales, subnacionales, legisladores, líderes políticos y representantes de sectores productivos y sociales.
"El gobierno y el presidente van a exponer en este encuentro cuál es la visión que él ha interpretado, que su equipo ha trabajado y sobre la cual está cimentando la economía jurídica, que ya comenzamos a poner en consideración de la Asamblea Legislativa", explicó Gálvez a Bolivia Tv.
Este viernes en un acto en la Universidad Pública de El Alto, el presidente llamó a una reconciliación con una visión de desarrollo y en respuesta a los intentos -advirtió- de destruir el país.
"Hay algunos que quieren que Bolivia se destruya porque en el caos y la destrucción ellos reinan. Bolivia tiene que reconciliarse sobre una visión productiva y de respeto a nuestras diferencias, porque ser diferente es el mayor poder", reflexionó.
El evento no incluye a sectores que se encuentran movilizados desde hace varios días en la sede de gobierno. Los indígenas y campesinos presionan para que se abrogue la Ley 1720.
La Central Obrera Boliviana (COB) y el Magisterio exigen atención a sus pliegos petitorios. Este último sector anunció un paro con suspensión de clases, el lunes 11 de mayo.
Sobre la ley 1729, Paz está entre la espada y la pared ya que los sectores productivos se han declarado en emergencia y exigen que no sea abrogada.