
Estados Unidos atacó este viernes dos petroleros vacíos con bandera iraní en el golfo de Omán, en una nueva escalada militar en Medio Oriente que elevó la tensión entre Washington y Teherán y puso en riesgo la frágil tregua vigente desde hace un mes en la región.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que las fuerzas estadounidenses inutilizaron los buques M/T Sea Star III y M/T Sevda cuando intentaban ingresar a un puerto iraní, presuntamente violando el bloqueo naval impuesto por la administración del presidente Donald Trump.
Según el reporte militar estadounidense, las embarcaciones fueron alcanzadas con munición de precisión dirigida a sus chimeneas, con el objetivo de dejarlas fuera de operación sin hundirlas. Además, Washington aseguró que un tercer buque iraní había sido inmovilizado previamente el miércoles.
La respuesta iraní no tardó en llegar. Un alto funcionario parlamentario de la República Islámica advirtió que, a partir de ahora, cualquier acción relacionada con el bloqueo naval estadounidense recibirá una “respuesta militar” directa por parte de Teherán.
El canciller iraní Abbas Araqchi calificó los ataques estadounidenses como una “clara violación” del alto el fuego y acusó a Washington de optar por una “aventura militar temeraria” cada vez que surgen posibilidades de solución diplomática.
Mientras tanto, en el estrecho de Ormuz se registraron enfrentamientos esporádicos entre fuerzas iraníes y embarcaciones militares estadounidenses durante aproximadamente una hora, según reportes difundidos por la agencia iraní FARS.
La situación también impactó en Emiratos Árabes Unidos, cuyas autoridades informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron drones y misiles lanzados desde territorio iraní. El Ministerio de Defensa emiratí señaló que las explosiones pudieron escucharse en distintas zonas del país.
Pese al intercambio de ataques, el presidente Trump insistió en que las conversaciones para alcanzar un acuerdo de paz con Irán continúan y afirmó que la tregua “sigue intacta”, aunque admitió que la región atraviesa momentos de extrema tensión.
Desde Roma, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró que Washington espera una respuesta formal de Teherán a la propuesta presentada para terminar el conflicto. “Esperamos que sea una oferta seria”, afirmó ante la prensa.
En paralelo, el CENTCOM aseguró que actualmente más de 70 buques cisterna permanecen bloqueados en puertos iraníes. Según Washington, estas embarcaciones tienen capacidad para transportar más de 166 millones de barriles de petróleo valuados en unos 13.000 millones de dólares.
La creciente incertidumbre geopolítica impactó de inmediato en los mercados internacionales. El petróleo Brent subió 1,23% y cerró en 101,29 dólares por barril, impulsado por el temor a una interrupción del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
En medio de la crisis, también persisten los enfrentamientos en Líbano. Israel intensificó sus ataques contra posiciones vinculadas a Hezbolá pese a la tregua vigente, mientras Estados Unidos anunció nuevas conversaciones entre autoridades israelíes y libanesas previstas para el 14 y 15 de mayo.