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México y Rusia le proporcionan “oxígeno” a la dictadura cubana

Barcos con alimentos y un inminente envío de petróleo ruso alivian al régimen de La Habana mientras EE. UU. endurece el bloqueo petrolero

Internacional | Agencias | 2026-02-12 23:48:00

En medio de una de las peores crisis energéticas de los últimos años, el régimen de Miguel Díaz-Canel recibió este jueves un doble balón de oxígeno: dos barcos mexicanos cargados con 814 toneladas de ayuda humanitaria y el anuncio de un próximo suministro de petróleo ruso.

Los buques Papaloapan e Isla Holbox, de la Marina de México, arribaron al puerto de La Habana con alimentos básicos y artículos de higiene. La carga incluye leche líquida y en polvo, arroz, frijoles, aceite, productos cárnicos y conservas, destinados a paliar la escasez que golpea a la población.

La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, calificó el envío como un gesto de solidaridad y confirmó que habrá un segundo despacho en los próximos días, además de una reserva adicional de 1.500 toneladas de alimentos pendientes de envío.

El arribo se produce en el contexto del bloqueo petrolero impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien firmó una orden ejecutiva que permite imponer aranceles a los países que suministren crudo a la isla, considerada una amenaza para la seguridad de EE. UU.

La presión de Washington se intensificó tras la suspensión de los envíos de petróleo desde Venezuela, luego de la captura de Nicolás Maduro por tropas estadounidenses el mes pasado, lo que dejó a Cuba sin su principal fuente de combustible.

En este escenario, Moscú confirmó que prevé enviar en breve una partida de crudo y productos petroleros “en calidad de ayuda humanitaria”, según fuentes diplomáticas rusas en La Habana. La última entrega de 100.000 toneladas se realizó en febrero de 2025 por orden del presidente Vladimir Putin.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que Rusia no desea una escalada con Estados Unidos, aunque admitió que ambos países mantienen actualmente un intercambio comercial casi inexistente.

Desde la cancillería rusa, la portavoz María Zajárova denunció que fuerzas externas buscan agravar la crisis energética cubana para generar descontento social, mientras Moscú explora “variantes para ayudar” a sus aliados en la isla.

La escasez de combustible ya obligó al Gobierno cubano a aplicar medidas de emergencia, como la reducción de la semana laboral estatal a cuatro días y restricciones severas en la venta de carburantes, además de advertir sobre la falta de combustible para la aviación.

Paralelamente, Rusia recomendó a sus ciudadanos abstenerse de viajar a Cuba y suspendió temporalmente los vuelos tras evacuar a turistas varados. En 2025, el país euroasiático fue la segunda mayor fuente de visitantes a la isla, con 131.000 viajeros.

Mientras tanto, Chile también anunció el envío de ayuda humanitaria para enfrentar lo que calificó como un “drama humanitario”, sumándose a un flujo de apoyo internacional que, más allá del alivio inmediato a la población, fortalece la resistencia del régimen frente a la presión estadounidense.

Así, entre alimentos mexicanos y petróleo ruso, La Habana gana tiempo en medio de la asfixia energética. El auxilio externo no resuelve la crisis estructural de la economía cubana, pero sí ofrece el oxígeno político y material necesario para sostener al gobierno en uno de sus momentos más críticos.