
Un verdadero terremoto sacude a la liga de Arabia Saudí y su epicentro está en Al Nassr. La gran figura del club de Riad, Cristiano Ronaldo, ha encendido todas las alarmas tras negarse a jugar y mostrar abiertamente su malestar con su equipo y con la organización del campeonato saudí.
El delantero portugués cumplió su amenaza y no fue parte del partido ante Al Riyadh, encuentro que Al Nassr ganó como visitante gracias a un solitario gol de Sadio Mané en la primera parte. La victoria permitió mantener viva la pelea por el título y meter presión a Al Hilal, rival directo y eje del conflicto actual.
Sin grandes destellos, pero con eficacia, Al Nassr sacó adelante un partido condicionado por el contexto extradeportivo. Mané fue el hombre decisivo y pudo incluso ampliar la ventaja en el complemento, aunque un tanto suyo fue anulado por fuera de juego. El duelo terminó con tensión, protestas al árbitro y un tiempo añadido prolongado tras la revisión de un posible penalti.
Mientras el equipo sigue sumando puntos, los problemas internos no dejan de crecer. En las últimas horas, medios locales habían informado que Cristiano no jugaría para dosificar cargas de cara al trascendental duelo ante Al Ittihad. Sin embargo, versiones posteriores apuntan a que el verdadero motivo de su ausencia es una negativa directa a vestirse de corto.
El principal foco del enfado del capitán de la selección portuguesa sería el trato desigual del Fondo de Inversión Pública (PIF) hacia los clubes, especialmente en comparación con Al Hilal. Cristiano estaría molesto por la falta de refuerzos para afrontar el tramo decisivo de la temporada, a diferencia de otros equipos que continúan fortaleciendo sus plantillas. Hasta el momento, el único refuerzo de Al Nassr ha sido el joven Haydeer Abdulkareem.
Según el diario portugués A Bola, el club cuenta con dos dirigentes lusos en su estructura —Simão Coutinho (director deportivo) y José Semedo (CEO)—, pero ambos habrían visto sus funciones congeladas a comienzos de mes por decisión del Consejo de Administración, lo que habría profundizado el descontento del astro portugués con la dirigencia del PIF.
El conflicto está lejos de cerrarse. Cristiano Ronaldo ha movido ficha y el impacto de su decisión podría provocar un giro inesperado en el fútbol saudí. Ahora, la pelota está en el campo del PIF.