
Rusia y Ucrania, con la mediación de Estados Unidos, completaron este sábado la segunda jornada de negociaciones en Abu Dabi mientras las ciudades ucranianas seguían sufriendo los intensos bombardeos rusos. Estos causaron al menos un muerto en Kyiv y dejaron a más de un millón de personas sin electricidad en una época del invierno en que las temperaturas caen por debajo de cero.
Las conversaciones para intentar buscar un camino hacia la paz no fructificaron con acuerdos concluyentes. Una fuente de las negociaciones citada por la agencia Tass aseguró que no se puede decir que no haya habido resultados. De momento, ambos enemigos se han comprometido a seguir negociando la semana que viene.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dijo desde Kyiv que las negociaciones trilaterales en la capital de Emiratos Árabes Unidos fueron constructivas y confirmó que la semana próxima podrían celebrarse nuevos encuentros.
El mandatario ucraniano había enviado a Abu Dabi una delegación encabezada por el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Rustem Umérov.
La delegación rusa la ha dirigido el almirante Ígor Kostiukov, director de la inteligencia militar rusa, conocida como GRU, y ha incluido a otros altos cargos del Ministerio de Defensa.
Las reuniones trilaterales se desarrollaron a puerta cerrada el viernes y el sábado después de una semana de intensos contactos diplomáticos para resolver la guerra en Ucrania. Altos funcionarios de Rusia y Ucrania se entrevistaron con sus homólogos estadounidenses en el Foro Económico Internacional de Davos.
A ese encuentro en la ciudad suiza también acudieron Zelenski y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Ambos mantuvieron una reunión el miércoles, tras lo cual el americano hizo un llamamiento a la paz: “Hay que terminar esta guerra”, aseguró. La exigencia rusa de quedarse con el Donbass sigue siendo el principal escollo
Durante la madrugada del jueves al viernes el presidente ruso, Vladímir Putin, recibió en el Kremlin a una delegación de EE.UU. encabezada por Steve Witkoff, enviado especial de Trump. En ese encuentro se acordó discutir en Abu Dabi cuestiones de seguridad en torno a Ucrania.
Pero el tema más difícil de la agenda en Abu Dabi ha sido la cuestión territorial. La exigencia de Moscú de quedarse con toda la región del Donbass era y sigue siendo el principal escollo para lograr resultados definitivos y terminar con casi cuatro años de cruentos combates.
Putin ha repetido en los últimos meses que quiere que las tropas ucranianas se retiren de toda la provincia de Donetsk. La otra provincia que forma el Donbass, Luhansk, la controla Moscú prácticamente en su totalidad.
Pero Zelenski se niega a ceder el 20 % de Donetsk que controla Ucrania, un territorio que ha defendido a costa de grandes esfuerzos y muchas vidas. Además, en esa zona se encuentra una estructura defensiva que, de perderla, dejaría desprotegidas otras regiones en caso de que en el futuro Rusia lance otra ofensiva contra su vecino.
Aunque la maquinaria diplomática esté en marcha, la bélica no se detiene. Rusia sigue bombardeando con drones y misiles las principales ciudades de Ucrania. La Fuerza Aérea ucraniana contabilizó 375 drones y 21 misiles en la noche del viernes al sábado. Estos dañaron de nuevo las infraestructuras de energía, dejando sin electricidad y calefacción en pleno invierno y con temperaturas bajo cero a extensas zonas de Kyiv.
Ataques contra Kyiv y Járkiv: un muerto y decenas de heridos
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sibiha, denunció que con su estrategia Moscú pone en peligro las conversaciones de paz. “Cínicamente, Putin ordenó un brutal ataque masivo con misiles contra Ucrania justo mientras las delegaciones se reunían en Abu Dabi para avanzar en el proceso de paz liderado por Estados Unidos”, escribió Sibiha en la red social X. “Sus misiles impactaron no solo a nuestro pueblo, sino también a la mesa de negociaciones”.
Las oleadas de ataques rusos causaron la muerte de al menos una persona y heridas a 23. El fallecido se produjo en Kyiv, donde también hubo 4 heridos, según el jefe de la Administración Militar de la capital ucraniana, Timur Tkachenko.
En la segunda ciudad más grande de Ucrania, Járkiv, los ataques con drones hirieron a 19 personas, declaró este sábado su alcalde, Ihor Térejov.
Rusia, por su parte, admitió que a pesar de estar sentada en plena negociación mantiene los planes agresivos contra el país vecino, aunque precisó que bombardeó infraestructuras energéticas.
Moscú dice que bombardea las infraestructuras de energía ucranianas usadas por la “industria militar”
En su parte diario de guerra, el Ministerio de Defensa ruso informó de ataques con misiles de alta precisión y largo alcance, y drones de asalto contra talleres de fabricación de aparatos no tripulados “y también instalaciones energéticas que se utilizan en interés de la industria militar de Ucrania”. Según este departamento, “todos los objetivos del ataque se han cumplido. Todas las instalaciones señaladas han sido alcanzadas”.
Ante esta situación, Zelenski insistió en pedir a sus socios ayuda para fortalecer las defensas de su país y les instó a no retrasar la entrega de baterías antiaéreas. “Es imprescindible que llevemos a cabo todo lo acordado con el presidente Trump en Davos en materia de defensa antiaérea”, dijo en Telegram.