Siguenos en:
Viernes
 21 de Septiembre de 2018
Editorial
El país de las trampas
Editorial
Domingo,  3 de Octubre, 2010

A quién le puede sorprender que el presidente Morales diga que hizo trampa para poder reelegirse, si en Bolivia casi nada se hace conforme a derecho. No hace falta que el Primer Mandatario les estruje su ética a los niños y cualquiera que todavía tiene algo de fe en que este país algún día pueda cambiar. Con haber dicho que no le importan las leyes, sino la política y que él le “mete nomás”, aunque sea ilegal, ya fue suficiente y pruebas hay de sobra para demostrar su paradigma.
La propia Constitución Política del Estado es una trampa gigantesca, que incluyó sangre, negociaciones clandestinas, cambios de última hora y alguno que otro poder de convencimiento. Qué más tramposo puede ser que el denominativo de “plurinacional” que lleva el Estado, en el que solo cuentan los “pluris” de un lado y no los del otro lado del país, a los que no se los baja de “buscapegas”  y a los que se les ha negado el derecho constitucional de opinar en la extracción de recursos naturales de los territorios que supuestamente les ha reconocido el régimen.
Trampa hubo en el Referéndum revocatorio, en la definición de las autonomías, en el caso Rózsa, en Pando, en la designación de las autoridades judiciales, en la elaboración de las leyes fundamentales, que terminaron derrocando a alcaldes legalmente elegidos el 4 de abril.
Ahora se quiere recurrir a una gran trampa con la Ley antirracista. El Presidente les ha ordenado a los senadores que aprueben el proyecto tal como está; es decir, incluyendo las graves amenazas a la libertad de expresión, el verdadero trasfondo de esta norma que supuestamente pretende eliminar la discriminación en el país. Los periodistas, trabajadores de la prensa y los propietarios de comunicación, tanto escritos como electrónicos, han constituido una alianza sin precedentes para oponerse a esta norma, que con seguridad está encaminada a eliminar el último resquicio de democracia que aún le queda a este país. A la lucha de los comunicadores, que llegaron al extremo de paralizar sus actividades en algunas regiones, se ha sumado el clamor de la Iglesia y también de un delegado de la ONU, que advierten del peligro de herir de muerte al sistema democrático.
Pese a que en el Gobierno han asegurado que no se va a modificar la Ley de Imprenta, como propuso una parlamentaria oficialista, el ataque a la libertad de expresión se ha ido consumando a través de diferentes normas, como la Ley del Régimen Electoral, que no sólo prohíbe a los medios informar libremente sobre candidatos y propuestas, pues en el fondo, lo que se busca proscribir es el ejercicio libre de la política. De lo que se trata es de consumar en diferentes etapas una gran trampa, cuya finalidad es cerrar medios y, obviamente, satisfacer las ansias de los gobernantes actuales de encarcelar unos cuantos periodistas, como ha hecho con políticos opositores, parlamentarios, jueces y ex funcionarios.
La semana que viene será crucial para esta ley y está en manos de los senadores evitar que este Gobierno se meta en la trampa más peligrosa. Eliminar la libertad de expresión es atentar contra la vida misma y eso puede ser intolerable para la ciudadanía.

Se trata de consumar una trampa, cuya finalidad es cerrar medios y encarcelar periodistas, como ha hecho con políticos opositores.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día