Siguenos en:
Miércoles
 14 de Noviembre de 2018
Editorial
Tribuna
Exploración de posibles candidatos
Jueves,  8  de Diciembre, 2016

A pesar de que aún faltan como tres años, la línea oscura y tortuosa hacia las próximas elecciones empieza a marcarse. De hecho el oficialismo  está abocado a la campaña y la oposición -o la que habla como si lo fuera-  no termina de asumir su papel. Y el tercer sujeto colectivo, llamado también el “soberano”, está todavía viendo de balcón  los afanes y las andanzas de aquellos. En su momento definirá en las urnas su decisión.

En las filas del azul y negro hay la pertinaz obsesión de  empujar otra vez al ruedo electoral a  su único caudillo. Saben que sin él, la derrota es más que segura. No tiene  seguidores;  los populistas no permiten que nadie,  ni de lejos, les haga sombra.  El tiro les salió por la culata el 21 de febrero, pero  cierran los ojos a esa realidad y se aferran a su ilusión.  Después de desconocer el resultado, desafían ahora al soberano con inaudita audacia. La máscara democrática  que usaron ya rodó por los suelos y, al parecer,  ni se dieron cuenta.

Por la escasez de agua, una muchedumbre  que salió a protestar llevaba una pancarta terrible: “Evo – Zapata, dónde está la plata”. ¿Leyeron los escuderos este sarcasmo? Tal vez no. Pero saben que el fardo mencionado existe. Ha calado hondo en la conciencia ciudadana  el despilfarro y la suntuosa vida artificial; añadiéndose a ello el desplome del ídolo -pedestal y todo– con el desafortunado asunto ese de faldas. ¡Qué pequeño se le vio  frente al desafío de una  mujer solitaria!

En el otro lado no es menos decepcionante la realidad. Según las encuestas, afloraron de nuevo las viejas figuras desgastadas del pasado. El sentido común aconsejaba a gritos poner en el otro platillo de la balanza un nombre nuevo, sin cola de paja, para siquiera equilibrar; pero en más de diez años no pudieron reunirse ni para diagnosticar  juntos el desafío ni para planificar la resistencia, menos para diseñar estrategias de lucha conjunta. Hicieron juego al oficialismo repartiéndose canonjías burocráticas en el parlamento y ahí están felices, compartiendo el poder.

No importaría gran cosa que así estén los unos y los otros. Pero el gran damnificado con esa pesadilla es el país, es la democracia. El oficialismo ataca, y ataca duro en todos los campos y no hay un contrapeso para refrenarlo. El poder de los dos tercios en manos irresponsables fue el acabóse de la democracia. Sabían los opositores que eso podía ocurrir, pero ni eso les motivó para constituir una sola fuerza. Atomizados, con sus antañas figuras de fácil blanco, entregaron al contrincante  la victoria total.

¿En 2019 se repetirá el desastre? Todo indica que sí. Un viejo caudillo prorroguista asoma por el lado del oriente, sin fuerza. Y en la parda llanura  altiplánica y sus alrededores,  suena el nombre de un intelectual que ya probó que no puede  en la política. No hay nadie más.

El autor es escritor, 
miembro del PEN Bolivia 

Acerca del autor:
Demetrio--Reynolds-
Demetrio Reynolds
Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día