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Tribuna
Leyes de cada quien y para cada quien
Martes,  21  de Enero, 2014

Me encontraba en el Chapare conversando con un dirigente sindical sobre la necesidad y obligación de cumplir con las normas y los cuidados ambientales, y en un momento el argumenta: "esas son sus leyes y no las nuestras" y continuó diciendo "no son nuestros usos y costumbres, entonces no tenemos por qué cumplirlas".

Esta afirmación respecto a las costumbres guarda relación, de alguna manera, con las fuentes primarias del derecho, pero solo cuando benefician al bien común y no con los proclamados usos y costumbres indígenas en Bolivia, aplicados mañosamente en beneficio exclusivo de un determinado sector y obviamente en detrimento de la mayoría.

Somos lo que vivimos, los cuentos que nos contamos, por ello es importante recordar esto, cómo vivimos y qué cuentos nos contamos.

Bolivia, desde su inicio vivió de los minerales y luego por su ubicación geográfica alejada de los mercados, con carencia de infraestructura y principalmente con un reducido mercado interno, no contó con las condiciones básicas para iniciar un proceso de industrialización, actividad que significa mucho más que la mera producción de bienes. Se trata de aprender una cultura de organización, de desarrollo de tecnologías, de formación de mano de obra, de perspectiva de mercado y comunicación. Además se descuidó la educación especialmente la tecnológica, por lo que no se promovió la capacidad competitiva, algo que es más sentido hoy en la época del conocimiento y la globalización.

El ambiente institucional boliviano tampoco ayudó al emprendedor; tenemos un Estado burocrático, abultado e ineficiente que complica y espanta al emprendedor, tanto al grande como a aquel que con poco capital trata de progresar usando su trabajo e ingenio. En consecuencia ante las trabas burocráticas y el escaso capital, la mayoría de las personas se orientaron hacia la actividad informal, el contrabando, el pequeño comercio y peor aún al cultivo ilegal de coca y fabricación de cocaína, como una forma de sobrevivir. Los informales tienen a su favor que no hacen los largos y costosos tramites de registros y permisos, tampoco pagan impuestos y cuando dejan la actividad, lo hacen inmediatamente y sin costo. Fruto de lo anterior la extendida cultura nacional de la desconfianza frente a la autoridad y la anomia.

En el caso del medio ambiente, y lo mismo puede aplicarse para el comportamiento en la esfera institucional social y económica, un reputado autor afirmaba que si una sociedad no ha logrado superar el nivel de subsistencia, personas que luchan cada día por medio comer, vestirse, protegerse; poco se interesan por el tema ambiental, pues su única meta es sobrevivir a cualquier costo. La historia nos muestra que la gente para sobrevivir y prevalecer hace cualquier cosa, aun atentar contra la vida humana y para justificarse tienen su propio cuento.

Ahora estamos siguiendo la receta del proceso de cambio, y si queremos ver lo que nos depara el futuro solo necesitamos mirar a  Venezuela, un país con las reservas de petróleo más grandes del mundo y que vende petróleo por trescientos millones de dólares diarios, la mayor parte a los imperialistas yanquis. Este país tan rico ha destruido su agricultura y su industria y necesita importar absolutamente todo de los países capitalistas, para alimentar precariamente a su población.

En los países que siguen la ruta del castro-chavismo, cunde el desaliento y sólo muy pocos se preocupan del destino al que nos conduce el  socialismo o el “proceso de cambio”, el rumbo hacia los Estados fallidos; y el resto seguramente que no lo hará hasta que el proceso se ocupe de ellos.

En estas difíciles circunstancias vale la pena destacar la importancia del accionar de “algunos pocos”, recordando a los pilotos de la RAF que en los momentos más difíciles de la guerra mundial, con su arrojo y convicción cambiaron el rumbo de la guerra y de la historia, y lo que en ese momento dijo W. Churchill: "Nunca en el ámbito del conflicto humano tantos debieron tanto a tan pocos".

ovidioroca.wordpress.com

Acerca del autor:
Ovidio--Roca-Avila
Ovidio Roca Avila
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