Siguenos en:
Miércoles
 20 de Noviembre de 2019
Dia 7
Bukele, el presidente 'Millennial'
El Salvador. Su discurso en la Asamblea de la ONU se centró en el uso de las nuevas tecnologías para gobernar. Se tomó una selfie para probar su tesis.
Domingo,  29 de Septiembre, 2019
Bukele,-el-presidente--Millennial-

Es una ocasión trascendental, la reunión anual de la Asamblea General de Naciones Unidas, en la que decenas de jefes de Estado y de Gobierno se dan cita una vez al año. Llega el turno de El Salvador, y su presidente, Nayib Bukele, no puede resistirse, antes de arrancar su discurso se hace un "selfie".

Ofrenda ceremonial

Tras llegar al estrado, saca el móvil, elige concentrado las preferencias de la cámara mientras saca levemente la punta de la lengua, sonríe y ya está: El autorretrato de un presidente en el púlpito de Naciones Unidas. No lleva corbata, pero sí un pañuelo de un intenso color rojo en el bolsillo de la americana desabrochada, que contrasta con el azul marino del traje. "Estar aquí ante ustedes en esta Asamblea General número 74 es un privilegio y un honor que quise compartir con el mundo. Espero que haya salido bien", dijo en sus primeras palabras a la audiencia después de dejar de sonreír a la pantalla del teléfono.

Y poco después, cumplió su palabra y difundió la foto a través de su perfil de Twitter, en la que se aprecia el símbolo de Naciones Unidas sobre el fondo dorado de la sala de la Asamblea General.

Pero como casi todos los autorretratos, al menos como los que los pintores inmortalizan sobre lienzo, el de Bukele también tenía mensaje.

El discurso de la selfie
Tras el frívolo gesto de la foto, el presidente de El Salvador, que en su reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que ambos son simpáticos y "guays", que usan mucho Twitter y que se llevan bien, construyó el discurso sobre su 'selfie'. "El nuevo mundo ya no está en esta Asamblea General, sino en el lugar a donde irá esta foto, a la red más grande del mundo, donde miles de millones de personas están conectadas prácticamente todo el tiempo y casi en todas las facetas de la vida", apuntó.

Para ir después aún más allá al afirmar: "Aunque no lo queramos aceptar, la red cada día se vuelve más el mundo real y este formato de Asamblea se vuelve cada vez más obsoleto".

En este sentido, Bukele instó a "aprovechar la gran red que se está construyendo bajo nuestros ojos" para salvar la "relevancia" del organismo.

Con su mujer Gabrielal Rodríguez de Bukele en la sala llevando a su hija Layla en brazos, Bukele sostuvo que con una asamblea en la red se podría evitar que miles de diplomáticos tuvieran que viajar a Nueva York, dejando a sus familias y amigos y además se podrían ahorrar varios centenares de millones de dólares. "Es hora de que seamos más inclusivos" y de "buscar un formato (de Asamblea General) que invite a participar a la masa colectiva de todos los países del mundo", subrayó el presidente del "selfie" de la ONU. 

Críticas de izquierda y derecha

A criterio de Margarita Escobar, parlamentaria de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), "el discurso del presidente fue vacío y desaprovechó su momento en una plataforma universal para denunciar los problemas que sufre el país (El Salvador) y el mundo".

Por su parte, el izquierdista Shafik Handal apuntó que el mandatario salvadoreño "pudo ocupar esta oportunidad para lanzar un mensaje claro en pro de la defensa del medioambiente, para hablar del problema que significa a nivel mundial la migración, específicamente en Latinoamérica, de las guerras en muchas partes del mundo y del hombre".

Los despidos vía twitter, otro sello de su gestión

Nayib Bukele ya demostró su uso avanzado de las redes sociales durante la campaña previa a las elecciones en las que hizo historia al ser elegido como el presidente "millenial" que rompía con el histórico bipartidismo en El Salvador.

Lo que pocos esperaban es que esas mismas redes se fueran a convertir en la vía escogida para ordenar públicamente a sus ministros la destitución fulminante de funcionarios vinculados al anterior presidente y su partido.

En junio pasado, Twitter ha sido testigo de una verdadera sangría de despidos por parte de Bukele. Una treintena de familiares del anterior presidente Salvador Sánchez Cerén o de otros líderes de su partido, el FMLN, conocieron mediante tuits que se quedaban sin empleo en dependencias del gobierno. Lo mismo les ocurrió a unos 400 trabajadores de cinco secretarías que Bukele ordenó cerrar al considerar que no eran más que una "fábrica de empleos"./BBC

Jorge Fuentelsaz/EFE eldia@eldia.com.bo