Siguenos en:
Miércoles
 20 de Noviembre de 2019
Dia 7
Según documentación del Ministerio de Medio Ambiente y con Información imprecisa de la ABC
Asfaltado vial Ixiamas-Chivé Ya tiene licencia ambiental s in saber diseño del proyecto
ración caminera del norte La Paz con Pando, cuya obra de materializarse afectará dos áreas protegidas: el Madidi y el Manuripi.
Lunes,  29 de Octubre, 2018
Asfaltado-vial-Ixiamas-Chive-Ya-tiene-licencia-ambiental-s-in-saber-diseno-del-proyecto
Ref. Fotografia: El mapa y un documento infieren inquietud y dudas sobre los alcances del nuevo proyecto vial en una zona de alta sensibilidad social y ambiental.

El anuncio de la construcción de la carretera asfalta da en el extenso tramo de 254,02 kilómetros, entre Ixiamas y Chivé, que penetra la Amazonia y unirá los departamentos del norte La Paz con Pando, sin saber siquiera cuál es el alcance del proyecto y el trazo del mismo, ya cuenta con ficha ambiental "categoría 4", según la información del Ministerio de Medio Ambiente y corroborada por la Autoridad Boliviana de Carreteras (ABC).  

"El Tramo Ixiamas - Chivé está en gestión de financiamiento", respondió a El Día la ABC al mencionar que se tiene una licencia ambiental categoría 4 que autoriza un estudio que permitirá solo un relevamiento de información, "cuyos datos servirán posteriormente a la empresa adjudicada del proyecto realizar el Estudio Integral Técnico Económico Social y Ambiental (TESA), definiendo el trazo y el monto de construcción", precisa.

Sin duda alguna, señala Jorge Campanini, investigador del Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib), escueta como es la información de la ABC, afectará dos reservas naturales, consideradas las más grandes y únicas del mundo: el Madidi y el Manuripi con un impacto sin precedentes para una zona considerada de "Amazonia pura y dura". 

"El daño podría ser más peligroso que lo del Tipnis, dado que el efecto tiene que ver la biodiversidad, pueblos indígenas y lo preocupante con la vulneración de pueblos no contactados", enfatizó Campanini.

Entre certezas y dudas. Según documentación al que tuvo acceso El Día en el Viceministerio de Medio Ambiente, dicha instancia certifica la Licencia Ambiental No 8312/17 para el proyecto de “construcción  de la carretera Ixiamas-Chivé, que será implementado en los municipios de Ixiamas y Filadelfia  de las provincias Abel Iturralde y Manuripi, del departamento de La Paz y Pando”, respectivamente. 

“La presente Licencia Ambiental se constituye conjuntamente con el documento ambiental, en la referencia técnica legal para la realización de los procedimientos de Control de Calidad Ambiental establecidos en el Reglamento de Prevención y Control Ambiental”, precisa dicha certificación. 

Para los representantes de la comunidad indígena Tacana II, en contacto con El Día, la noticia es un “valde de agua fría”. Ellos entienden que no puede haberse dado la licencia ambiental cuando no involucra a territorios de pueblos indígenas, el núcleo de la zona norte de dos áreas protegidas y el cumplimiento de protocolos como "la consulta previa". 

"En este trayecto entre Ixiamas y Chivé, hay una serie de protocolos internacionales del cual Bolivia es signatario que se deben cumplir. Realmente, ya denotamos una serie de violaciones a derechos, como los pueblos en aislamiento voluntario, la consulta previa y consensuada que debió tener una licencia ambiental", puntualizó uno de sus representantes de  la comunidad indígena Tacana II,  que pidió a este medio mantener en reserva su identidad. 

Campanini, en base a la escueta información de la ABC que menciona la certificación ambiental de categoría 4, refiere que no es posible dicha autorización cuando se trata de un proyecto carretero de gran magnitud, de gran impacto ambiental y social. 

"Lo terrorífico de todo esto es que le asignan una certificación categoría cuatro, es decir sin cosulta previa menos con estudio de evaluación ambiental. Una certificación de este nivel solo es inherente para construir canchas y escuelas, es decir no necesitas cumplir protocolos medioambientales y sociales", argumentó el investigador. 

Más detalles al respecto. Según la información gubernamental al que tuvo acceso El Día, dicho proyecto carretero, forma parte del gran proyecto de vertebración vial del norte amazónico que unirá Escoma-Charazani-Tunupaza-Ixiamas-Chivé-Porvenir. 

Pese a que la ABC desestima brindar una información precisa, El Día pudo establecer que el gran proyecto Charazani-Porvenir está siendo financiado por tramos por la Exinbank de China, al menos se muestra así su compromiso y aunque están en fase de “consolidar ese financiamiento”. Asimismo, se  han inscrito los proyectos al PDES (Programa de desarrollo  económico y social) 2016 – 2020, cuyas observaciones refieren algunos datos. 

Solo el tramo Ixiamas-Chivé, de 254,02 kilómetros de longitud, tiene la modalidad de adjudicación: llave en mano, cuya inversión conllevaría $us 744.601.845.   

También se cita como observación que la empresa adjudicada, Asociación Accidental  CCCC, tiene firmado el contrato comercial con una empresa china. 

Tal como refleja la ABC, se encuentra en "gestión de financiamiento para firma de contrato, cuya contraparte local asegurada es el Tesoro General de la Nación (TGN).

"La empresa que se encarga del estudio ha realizado ajustes de acuerdo a las observaciones de la Gerencia Nacional Técnica (GNT)", precisa la información.

Asimismo, otra información refiere que se ha remitido al VIPFE la nota ABC/UPC/CFE/2018-0073, a través de la cual se adjuntan el Estudio de Factibilidad, Informe Técnico de aprobación, Contrato administrativo de Llave en mano y Licencia Ambiental, para que se efectúe la Gestión de Financiamiento correspondiente.

El punto crítico. Según el investigador del Cedib, el punto crítico está en que el tramo entre Exiamas y Chivé, que ya cuenta con licencia ambiental, en el fondo significa que ya cuenta con el diseño y el tazo de la vía. Eso implica, incidir al menos en las áreas protegidas del Madidi y el Manuripi. 

“Al menos el último trazo que se ha presentado por parte de la ABC, aparentemente no afectaría el Madidi pero si atravesaría el Manuripi, que es amazonia pura y dura, al tratarse de un área protegida de bosque amazónico", argumenta Campanini. 

La ABC respondió a El Día, que al momento no se puede hablar de un trazo definido, ni de afectaciones, porque no se cuenta con el financiamiento, ni la empresa y menos el TESA. "Toda esta tarea será debidamente socializada  y coordinada con las comunidades y autoridades de esa región, a través del proceso de consulta previa que se establece en la ejecución del proyecto", respondió.

Una apuesta gubernamental. El anuncio de la construcción de dicha carretera de aproximadamente 560 kilómetros, considerada desde el Gobierno central como estratégica para el país, para conectar el norte La Paz con Pando, data al menos desde hace tres años atrás. Al finalizar el 2015, el ministro de Obras Públicas, Milton Claros, había anticipado que dicho proyecto será financiado con el 24% del crédito de $us 7.500 millones que China en ese momento se había comprometido otorgar a Bolivia en términos concesionales y comerciales. 

La autoridad, por entonces dijo para materializar toda la vertebración caminera del norte amazónico se requerirá la inversión de $us 1.800 millones.

El Gobierno ratificó el inicio de obras para el primer trimestre de 2016;  sin embargo, hasta la fecha ya lleva  dos años tratando de ejecutar  la obra entre Escoma-Charazani-Tunupaza e Ixiamas, en lo referente al departamento de La Paz. 

Una vía de estrategia geopolítica. En ocasión de la inauguración de la carretera San Roque-Huarina, el 16 de julio de 2017, el presidente Evo Morales mencionó que urge la construcción de la carretera entre Charazani (La Paz) y Chivé (Pando), por parte del Estado boliviano, al dejar implícito que dicha vía vincularía con el corredor bioceánico y conectando a los países vecinos de Perú y Brasil. 

Un proyecto anunciado desde 2015 por el gobierno

Antecedente. El 6 de diciembre de 2015, el vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, anunció la inversión de 10.000 millones de bolivianos (1.500 millones de dólares) proveniente de crédito chino para construir la carretera Charazani-Apolo-Tumupasa-Ixiamas-Chivé- Porvenir-Cobija.

Variables. En el caso de Charazani-Apolo y Tumupasa, de 270,95 kilómetros de longitud, con una inversión prevista de 775.403.077  dólares, también tiene licencia ambiental. Se conoce que estaba a cargo de la empresa española Corsan Corvian y que no ha ejecutado el proyecto y  por ese hecho, al final, resolvieron el contrato por incumplimiento con dicha empresa. El proyecto aún estaría pendiente de ajustes.

Los peligros de impacto social y ambiental en la amazonia

Incidencia. Tanto las comunidades indígenas como los Tacana I y II, los Toromonas y otros pueblos, como también los conocedores de la zona, la carretera, “por donde vaya o se trace”, atravesará el Manuripi y generará la posibilidad de mayores accesos al Madidi.

Peligro. Por esa situación, alertan que ya es una amenaza a la estabilidad de ambas reservas, en las cuales se encuentran las mejores muestras conservadas de biodiversidad, sobre todo en el Madidi. 

Área. En el caso del Manuripi sería reeditar lo que estaba sucediendo en el tipnis, la construcción de un camino por medio de una reserva muy rica en biodiversidad y replicar lo que hace dos años hizo la china BGP en el Madre de Dios, con la exploración petrolera: constituirse en una amenaza cierta para los pueblos no contactados.

Punto de vista

'Esto es un atentado serio a la biodiversidad del país'

Georgina jimÉnez
Investigadora ambientalista

"Llevar adelante un proyecto  de manera  tan reservada y oculta  proyectos como la carretera Ixiamas-Chivé , se está haciendo costumbre en la manera de actuar de este gobierno. 

Ahora que tenga licencia ambiental antes que esté definido el trazo y el diseño del proyecto es muy preocupante. Hasta donde he podido conocer en lo poco que se trasluce desde la Autoridad Boliviana de Carreteras (ABC), estaban manejando dos trazos, uno que va pegado hacia la frontera del Perú y otro por el medio.  De cualquier manera, involucra dos áreas protegidas como son el Madidi y el Manuripi.

Ahora, también es cierto que la consulta previa es para aquellos proyectos que involucran a pueblos indígenas, pero en el caso de áreas protegidas, el consenso debe ser inherente a toda la sociedad civil del país. Un gobierno no puede tomar a la ligera un proyecto que tiene que ver con la afectación directa con el patrimonio natural de todos los bolivianos. 

Es un atentado serio a la biodiversidad del país, dado que son de todos los bolivianos, no solo de los pueblos indígenas.  Eso amerita un debate social, no hacerlo implica cometer un delito ambiental y que no se olvide que esos delitos no prescriben. Porque se trata de asesinar vidas. Todavía estamos a tiempo de evitar todo eso".