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Dia 7
Entrevista: Jesús Olivero Berbel, Cargo: Investigador en toxicología ambiental de Colombia
El mercurio 'genera malformaciones'
Domingo,  7 de Octubre, 2018
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Bolivia es el segundo mayor emisor de mercurio en Latinoamérica por minería de oro", señala un  estudio publicado en septiembre del 2016 por parte del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Francia y WWF Bolivia, y fue presentado oficialmente por los ministerios de Relaciones Exteriores y de Medio Ambiente y Agua hace dos años.

El hecho estriba en que la minería aurífera informal e ilegal ha crecido en Bolivia, casi en la misma dimensión que en todos los países de la región sudamericana, con diversos grados de intensidad y en función a contextos nacionales específicos señala Jesús Olivero Berbel, científico colombiano que en contacto con El Día describe la gravedad de esta situación para la salud. El mercurio es el elemento principal que se utiliza para liberar el oro en el proceso de explotación del oro en los ríos.

P. ¿El mercurio está necesariamente ligado a la explotación del oro? 
J.O:  Así es. En muchísimos países de Latinoamérica y el mundo como en Asia y África, el mercurio es una problemática global para la salud pública, cuya utilización está lamentablemente en toda la actividad de explotación aurífera de nuestros países, sin control, sin mecanismos de regulación, más aún cuando la actividad aurífera está siendo desarrollada de manera ilegal.

P. ¿Cómo define la Organización Mundial de la Salud (OMS)? 
J.O:  El mercurio es considerado el metal no radiactivo de mayor toxicidad. De tal forma que pueda imaginarse las consecuencias de la exposición a este elemento.  Nosotros no necesitamos el mercurio absolutamente para nada  en nuestro organismo; pero cuando él entra, comienza a competir con varios de nuestros sistemas generando alteraciones en los mismos. 

P. ¿Cuáles son las mayores atenuantes para la salud?
J.O:  La introducción del mercurio en nuestro organismo genera diversidad de problemas. Básicamente todas las células son susceptibles al mercurio, más aún las células nerviosas. Sin embargo, hoy en día sabemos que los blancos principales del mercurio están asociados con los fetos, porque tienen el sistema nervioso apenas en desarrollo. Luego vienen los niños pequeños, los adolescentes y en menor grado los adultos, ya estos últimos tienen desarrollados completamente su sistema nervioso. 

Por tanto, el mercurio interviene en el proceso de desarrollo y maduración del sistema nervioso. Mientras más joven la persona el efecto del mercurio es mucho mayor. 

P. ¿Puede el mercurio llevar a la deformación? 
J.O:  Es uno de los efectos del mercurio cuando los niveles son extremadamente altos como ocurrió con las mujeres embarazadas en la ciudad de Minamata (donde por efecto del mercurio murieron 900 personas en 1956) en el Japón. Las madres embarazadas que consumieron pescado contaminado con altas concentraciones de mercurio, ellas lo que hicieron fue absorber ese elemento, en este caso era el metil mercurio,  y eso atravesó la placenta y comenzó a generar daño del feto en desarrollo.

Por tanto, el mercurio es un potente “teratogénico”. Quiere decir que causa malformaciones. Esto no tiene que ver con el ADN, menos con mutaciones. Simplemente es una intervención de mercurio en el proceso de desarrollo del feto, que se ve muy afectado y sale con malformaciones.

P. ¿Y en caso de que no sean fetos? 
J.O: En ese caso la incidencia tiene que ver con problemas de desarrollo mental, inteligencia, dificultad para concentrarse, problemas de socializarse con los demás. Es una serie de manifestaciones todas derivadas de las afectaciones que produce el mercurio.

P. ¿Para explotar el oro es necesario acudir al mercurio? 
J.O: Sí, pero es un elemento que se está utilizando desde hace más de 300 años. Y existe la tecnología para cambiarlo. Es responsabilidad de nuestros gobiernos hacer todo el esfuerzo para que se pueda desarrollar esa transición del uso del mercurio en minería, que trae muy poca eficiencia a esta actividad a metodologías modernas menos tóxicas.

Entonces, es voluntad y un proceso repetitivo. Esto no es solamente que los gobiernos deben decir: "voy a cambiar el mercurio”. Eso implica educación ambiental, con mejorar la calidad de vida de los mineros y eso debe conducir a través de una serie de intervenciones orientadas a cambiar la tecnología y mitigar por completo su toxicidad.
 
P. ¿Pero no toma demasiado tiempo? 
J.O:  La introducción de nuevos procesos tecnológicos toman bastante tiempo. En Colombia ha tomado muchos años, pero algunas empresas tanto formales e informales han optado por cambiar sus procesos hacia aquellos que son libres del mercurio. Y esos son ejemplos que se deben repetir y que definitivamente nuestros países deben encarar para evitar tener un legado cada vez mayor de toxicidad, de destrucción ambiental, derivada del mercurio.

P. ¿No es una situación insalvable cuando la explotación es ilegal? 
J.O: Pasa que la pobreza y la miseria hace a las comunidades muy vulnerables. Si usted ataca la miseria con programas de salud, educación con propuestas serias y alternativas, es muy difícil que lo ilegal llegue allí. Lamentablemente esto no se está dando en este momento, dado que la minería de la explotación del oro ha sido atacada por bandas criminales por ausencia del Estado. 

'La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos sugiere que tengamos a lo mucho una parte de millón de mercurio. Sin embargo, en zonas donde se explota oro, están entre cinco, seis y diez partes por millón'.