Siguenos en:
Martes
 13 de Abril de 2021
Editorial/Opinión
Editorial
Grave riesgo energético
Domingo,  24 de Marzo, 2019
Grave-riesgo-energetico

El país ha sido testigo de un nuevo caso de represión de los pueblos indígenas a nombre del progreso y el desarrollo. Se trata del inicio de las labores de exploración petrolera en el parque Tariquía, departamento de Tarija, donde los nativos de esa zona exigen que se cumpla el requisito de la consulta previa estampado en la Constitución y que el régimen se niega a respetar, porque evidentemente se encuentra desesperado por incrementar la producción de hidrocarburos.

¿Qué tan angustiado está el gobierno como para abrir un nuevo foco de conflicto con los indígenas en pleno año electoral? Dos de los principales especialistas en energía e hidrocarburos del país, Carlos Miranda y Hugo del Granado, han coincidido el mismo día con sendos análisis sobre la grave amenaza de crisis energética en la que se encuentra el país, producto de la estrepitosa caída de la producción de líquidos, especialmente de gasolina y diésel.

Miranda afirma que en relación al diésel la situación es dramática, pues que se está por llegar a una importación cercana a los mil millones de dólares por año y a este paso, es posible que la factura pueda superar en breve los ingresos por la venta de gas natural. En 2006, Bolivia compraba anualmente alrededor de seis mil barriles de diésel y el año pasado esa cifra alcanzó los 17 mil barriles, además de 8.600 barriles de gasolina, combustible que hace trece años alcanzaba para cubrir el mercado interno, con algunos excedentes para la exportación.


El experto cree que este problema no se solucionará a corto plazo, pues llevamos más de una década de retraso en la ejecución de programas de exploración y en lugar de concentrar los esfuerzos en la dinamización de la industria para alcanzar los niveles previos a 2006, el Gobierno se dedicó a dilapidar la bonanza que heredó e invertir en caprichosos y gigantescos proyectos que no han contribuido en lo más mínimo a aumentar la actividad.

Considera indispensable invertir todos los esfuerzos en la búsqueda de nuevas reservas y contribuir también con la incorporación de fuentes alternativas como el biodiésel y la producción eólica, además de poner en marcha campañas urgentes que ayuden a reducir el consumo de gasolina y diésel y sustituirlo por baterías de litio, gas vehicular, entre otras. Es tal la amenaza que vive el país, que Miranda recomienda eliminar paulatinamente el uso de combustibles líquidos de origen fósil, de lo contrario las reservas internacionales seguirán cayendo por la fuerte sangría de divisas que dejarán vacías las arcas públicas.

Del Granado es más drástico todavía y considera que Bolivia ha caído en amenaza de “inseguridad energética”. Su advertencia está unida de cifra y la principal es un déficit de casi el 70 por ciento en la producción de gasolina y un atraso crónico en el aumento de la capacidad de las refinerías, aspecto que a estas alturas ya no es relevante, pues con la radical disminución de la producción e hidrocarburos, hoy tenemos instalaciones ociosas en las plantas de procesamiento. En estas circunstancias, al país no le queda otro remedio que convertirse por primera vez en un importador de petróleo.

Bolivia ha caído en amenaza de “inseguridad energética” por un déficit de casi el 70 por ciento en la producción de gasolina y un atraso crónico en el aumento de la capacidad de las refinerías. En estas circunstancias, al país no le queda otro remedio que convertirse por primera vez en un importador de petróleo.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día