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La clase media no aprende
Miércoles,  5  de Noviembre, 2014

En Brasil, la clase media estúpida votó por un socialista para “sacar” a una socialista. Perdió. Pero sigue estúpida: ahora exige a los militares que den un golpe! Lo peor es que muchos “libertarios”, que votaron igual, o sea por Aécio Neves y el PSDB, ¡también exigen golpe militar! En Venezuela y Colombia pasa algo parecido. Todo lo cual me confirma varias de mis tesis:

(1) La izquierda del s. XXI llegó al poder porque supo manipular hábilmente la histeria “anticorrupción”, y la fobia antipartidos y anti-política de la clase media, para que esta sumara estúpidamente sus votos a los de la plebe, en favor de los "opciones" del Foro de Sao Paulo. Y sigue en el poder porque con “planes sociales” compra los votos de la plebe, y a la clase media le distrae con un “socialismo pero democrático”, que siempre pierde las elecciones, porque en un clima ideológico tan fuerte contra el capitalismo y por el socialismo, si las únicas opciones son las izquierdas dura y blanda, la dura gana y la blanda pierde. Así de simple. Y tras sus fracasos, la blanda hace correr el rumor de “fraude”, para no dar explicaciones. Y la dura lo deja correr, para desalentar y desmovilizar políticamente a la clase media.

(2) El socialismo es una “profecía que se cumple a sí misma” (self-fulfilling prophecy) según el sociólogo Robert K. Merton, en su libro Teoría y Estructura Social: “una descripción falsa de la realidad, pero que suscita un comportamiento que cambia la situación y la vuelve verdadera”. Así el socialismo: “El Estado se hará cargo de todo porque tú eres incapaz” dice la izquierda, y se apodera de la economía, la educación, la prensa, los partidos e instituciones, todo. Te quita los recursos y las libertades. ¡Y así te vuelve de hecho incapaz e impotente! Económica y políticamente impotente.

(3) La “antipolítica” es el quejido de resignación de la clase media ante la impotencia. Intuye que hay que cambiar el sistema, pero se ve y se siente impotente para hacerlo. Hasta impotente para entenderlo! Por eso su bronca contra “los políticos” y los partidos, que se une a la histeria anticorrupción, socialista en el fondo: “Se roban el dinero para ellos en vez de hacer escuelas y hospitales para mí!”

(4) En América latina no hay partidos de derecha dignos de ese nombre, porque en el pasado s. XX, las derechas mercantilistas y conservadoras (en el peor sentido de la palabra “conservadoras”) usaron a los militares para contener a las izquierdas, al estilo español de Francisco Franco; trabajo que los militares hicieron, pero no hicieron bien. Porque la política no es un oficio fácil, mucho menos una política que debe ser liberal. Y los improvisados son muy precarios, siempre fracasan.

(5) Cuando las izquierdas recuperaron el poder, lo primero que hicieron fue poner entre rejas a los militares como Videla; y a los civiles que les acompañaron en su caso, tipo Fujimori. ¿Por venganza? Sí, pero también para pasar aviso a los uniformados: “señores militares, si Uds. no hacen buena letra, lo que les tenemos es una celda”. Y los militares captaron tan claro mensaje. Por eso en América latina se acabó la era de los militares de derechas y los golpes de Estado.

(6) Pero los pocos partidos de derecha lo hacen mal, como en Chile con Piñera; y la izquierda regresa, con Bachelet, al igual que con Ortega en Nicaragua. Igual el PP en España: su fracaso es el principal factor en el ascenso de Podemos.

(7) La clase media es incapaz de ver ni sus narices; lo que hace es convocar a “marchas”, jamás a hacer un partido liberal, al menos masivamente. Y es obvio las marchas no cambian nada. La antipolítica les mató y les sigue matando; y ellos no se dan cuenta.

(8) No ven que el socialismo del s. XXI es principalmente marxismo cultural: más que contra la economía capitalista, van contra los valores occidentales: el matrimonio y la familia, la religión, la raza, el arte y el buen gusto, incluso contra la razón. Por eso algunos gobiernos de izquierda, caso Evo Morales en Bolivia, aplican el “Neoliberalismo” en lo económico, que es el Consenso de Washington, de por sí no muy laissez-faire, y encima reinterpretado “a la criolla”: en sentido aún más mercantilista y estatista.

(9) ¿Y el liberalismo? A ver; para los despistados “liberales de cátedra”, el Neoliberalismo “no existe”, y el marxismo cultural tampoco. Los “libertarios” son chicos de izquierda que aprendieron algo de economía leyendo a Rothbard, ¡y nada más! Marxistas culturales hasta los tuétanos, vea los españoles de Innisfree apoyando a Podemos. Y el “anarco-capitalismo” es la fobia antipartidos y antipolítica de la clase media “indignada”, pero versionada para sus vástagos “libertarios” histéricos, ahora con muchos dólares de los hermanos Koch. Despotrican a grito pelado contra la democracia (“siguiendo a Hoppe”), y llaman a golpe militar como en los viejos tiempos de sus papás y abuelitos. Pero esos tiempos pasaron, y para no volver.
Me gustaría estar equivocado; pero estoy en lo cierto: lo veo porque los hechos me dan la razón.

¿Y tú lo ves …o todavía no lo ves?

Acerca del autor:
Alberto--Mansueti--
Alberto Mansueti
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