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Viernes
 15 de Noviembre de 2019
Santa Cruz
Virginia Lora es 'la madre de neonatos' en la maternidad
'Cada niño que abrazo llena el vacío que dejó mi hija'
A sus 71 años se resiste a dejar su trabajo como enfermera en el hospital donde cuida a los bebés, ellos llenan el vacío de la muerte de su hija.
Sábado,  24 de Mayo, 2014
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Ref. Fotografia: Entregada. Cada día Virginia ejerce el rol de madre con los niños de neonatología, alguno de ellos abandonados.

Cada niño que abrazo llena el vacío que me dejó mi hija, es por eso que este espacio se ha vuelto mi segunda casa y ellos son mis segundos hijos", dice la señora Virginia Lora Fernández mientras alza en sus brazos a Jade, una bebé de tres meses quien fue abandonada por sus padres en la maternidad Percy Boland.

Más conocida como "mamá Vicky" la anciana de 71 años de edad y de profesión enfermera se ha convertido en un ejemplo para sus colegas y futuras generaciones de enfermeras, pues a pesar de tener a uno de sus dos hijos con aneurisma y ante su avanzada edad, se encarga de que a cada bebé que llega al área de neonatología, no le falte ni un solo cuidado. 

Aprendió a ganar en la batalla.  
"Sé dividir bien mi tiempo para que mis niños y mi familia estén cuidados como Dios manda", dice la mujer que aunque llueva o truene, llega a las 7 de la mañana para preparar los biberones, frazadas y pañales que deben usar sus neonatos."A veces cuesta dejar un hijo tuyo enfermo para trabajar, pero esta es mi vocación, estar junto a los niños siempre ha sido lo  mío, más ahora que siento más la ausencia de mi hija que perdí", señala con voz entrecortada.

En 2010, Vicky vivió una de sus peores pesadillas, cuando se enteró del accidente de un bus, donde perdió la vida su hija Alicia, de 30 años de edad.

Sin embargo, asegura que su trabajo le ha permitido asimilar el drama de una mejor manera. "No es fácil asimilar que aquel ser al que le diste la vida no lo tienes más, pero ellos me generan sentimientos muy lindos y me ayudan a olvidar, me hacen entender que cada vida es una bendición, yo perdí una hija pero gané muchos más", dice la mujer.

Es un ejemplo de vocación y servicio.
"Ella es una mujer muy admirable y un ejemplo para todas las generaciones de enfermeras, pues tiene mucha vocación de servicio y paciencia, que es esencial en esta área", señaló Maida Alfa, la jefa del área donde se desempeña  Vicky. "Seguiré aquí mientras Dios quiera que tenga mis niños a mi lado", dice ella.