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 15 de Diciembre de 2019
Encuentro
Ojo centinela
Fotomultas contra los ‘rápidos y furiosos’
Martes,  4 de Julio, 2017

La iniciativa de la Alcaldía Municipal de empezar a aplicar las fotomultas a los infractores del tráfico vehicular es buena, en el sentido que es hora de poner a ordenar esta ciudad.

La medida forma parte de un plan macro que desarrolla el municipio cruceño, impulsado tal vez por la necesidad de tener una ciudad más amigable y más vivible.

Porque, debemos admitirlo, esta no debería llamarse ciudad de los anillos, si no Santa Cruz mercado, porque eso es lo que somos.

Cualquiera avanza en contrarruta por donde le da la gana y porque tampoco hay señalización en algunos casos, los micros si pudieran subir al piso 16 del Palacio de Justicia lo harían, pero se paran donde la da  la gana, paran el tráfico.

Y porque los usuarios del servicio público también exigen e insultan a los micreros a detenerse donde sea por falta de educación y cultura.

Quienes hemos tenido la dicha de salir a países vecinos vemos la gran diferencia, micreros con chaqueta  y corbata, no actuando como pulpos, pues hay una caja donde depositar las monedas del pasaje o un auxiliar que efectúa la cobranza o directamente se pasan tarjetas de transporte por una ranura y punto.

¡¡¡Ahhh!!! y los pasajeros, todos haciendo fila en la parada establecida, que generalmente es techada con banquetas acolchonadas para hacer más amable la espera.

Y los conductores dejan subir al último pasajero, esperan que se sienten cómodamente y recién ponen el pie en el acelerador. Esos hechos están lejos de parecerse a lo que ocurre en nuestro departamento, donde los micreros que ahora están controlados por un GPS apenas los usuarios suben un pie y arrancan, como si fueran pilotos de la película Rápidos y Furiosos.

Esa es la realidad que vivimos en Santa Cruz donde además los peatones y ciclistas deben hacer malabares para circular pues realmente son verdaderas travesías cruzar el segundo anillo de circunvalación por ejemplo, porque nadie respeta el paso de las cebras y para los ancianos esa es, también como el nombre de otra película, Misión Imposible, pues todos andamos con el pie en el acelerador esperando el cambio del semáforo para arrancar a toda velocidad.

Por esa situación hay que aplaudir la iniciativa del municipio cruceño de poner orden, así como lo está haciendo con el traslado de los principales mercados del centro de la ciudad, porque eso permitirá descongestionar el centro por donde circulan mas de 100 líneas de transporte jugando al llamado “rasure” y peleándose los pasajeros.

La medida es positiva, solo que debió consensuarse con todos los sectores, pues las multas son demasiada altas y es por eso que muchos han lanzado el grito al cielo, pues 400 bolivianos no se consiguen de la noche a la mañana y la vida está cada vez más difícil desde el punto de vista económico.

Por esa razón que debieron postergar su ejecución, porque en el fondo pareció que la intención era clavar las uñas a los conductores con la finalidad de recaudar fondos.

Y si de clavar las uñas se trata, por eso saltó Tránsito a reclamar que le están quitando esa atribución, vale decir esos centavitos que no le hacen mal a nadie, pues la Policía no puede dejar que le quiten esa mamaderita, de las muchas que tienen, como por ejemplo la venta de la famosa viñeta de inspección técnica que todos sabemos se presta para la corrupción porque son pocos los que a conciencia hacen revisar sus vehículos.

En fin, falta mucho en esta ciudad de los anillos, a nivel coercitivo, pero también a nivel de educación y el municipio debería tomar la iniciativa y diversificar el contenido de los programas pagados en los canales de televisión en el que aparece una super concejal vendiendo su charque pensando en su candidatura a la
Alcaldía en la próxima gestión.

Y conciencia, de nosotros los ciudadanos, para hacer esta ciudad más amable y vivible y hacer honor al slogan: “es ley del cruceño la hospitalidad”.