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Santa Cruz, bajo un cielo no tan puro
En septiembre y octubre del año pasado se registraron los peores índices en la calidad del aire, debido a las quemas.
Jueves,  26  de Enero, 2017
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Ref. Fotografia: Un soleado día en la capital cruceña. Foto: APG

“Bajo el cielo más puro de américa”,  así comienza el himno cruceño. La frase evoca la pureza del aire. Pero esta letra no refleja la realidad de Santa Cruz. En agosto y parte de septiembre de 2016, en la ciudad, se registraron los peores índices de calidad de aire, producto de las quemas en zonas rurales, según datos de la Secretaria de Medio Ambiente de este municipio.

Pero este es un problema de vieja data. Según una auditoría ambiental sobre la Contaminación Atmosférica en el Área Metropolitana de Santa Cruz, realizada por la Controlaría General del Estado, desde 2005 hasta el 2013, la calidad del aire registró niveles de malo y muy malo, según la normativa vigente.

Esta auditoria se realizó en otros 13 municipios con resultados negativos. El escrutinio detectó diversos factores que contribuyeron a que el aire más puro de América ya no lo sea. Entre estos está el constante crecimiento de la actividad agrícola en todo el Departamento de Santa Cruz; esto conlleva a la quema de varias hectáreas para el preparado de la tierra. Otro factor importante es la desenfrenada actividad industrial.

A esto también hay que sumar la deforestación en el país. Según dados de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN),  en Santa Cruz, durante un periodo de 10 años (2000-2010) se perdieron  1.388.903 hectáreas de bosque, un 76% de las 1.820.000, que se registraron en toda Bolivia. Esta deforestación se dio por la expansión de la agricultura mecanizada en este departamento. En  otras regiones como Beni la deforestación por alcanzó 161.798 hectáreas.

El tercer mayor registro de tala de árboles se registró en Pando 98.185 hectáreas, seguido de Cochabamba con 72.751, Tarija 47.566 y La Paz con 45.925 hectáreas.

Por último, el crecimiento del parque automotor, que aporta con el 75% de la contaminación atmosférica urbana en Santa Cruz. Se calcula que el 80% de los motorizados que transitan en las calles y avenidas de esa ciudad tienen más de 10 años de funcionamiento.

Diego Rojas, jefe de la Unidad de Contaminación Atmosférica del Municipio de Santa Cruz, explicó que el 2016 fue un año difícil, dado que se tuvieron épocas en que los rangos de contaminación superaron los límites establecidos, producto de las quemas generadas por la actividad agrícola. Hasta octubre de este año los focos de quema llegaron a los 31.500.

El punto más crítico fue el 24 de agosto, en esta fecha los índices de PM 10 (partículas de diámetro menor o igual a 10 micrones, un micrón es la milésima parte de un milímetro), uno de los contaminantes medidos, superó los límites establecidos. Mientras menor sea el diámetro de estas partículas, mayor será el potencial daño en la salud. Un valor típico en un centro urbano es de 30 µm/m3 (micrómetros por metro cúbico), cuando rebasa esta medida el aire se torna entre moderado hasta muy malo.

De acuerdo a la Red de Monitoreo de la Calidad del Aire (Red MóniCA), Cochabamba es la ciudad más contaminada del país; sin embargo otra capital que muestra altas concentraciones de contaminación atmosférica, inclusive superiores en algunas épocas del año, es Santa Cruz de la Sierra.

En la ciudad el parque automotor es el que más contaminación genera. Entre los años 2005 a 2014, creció de 138.798 vehículos a 288.263, es decir un 107,68%. En este periodo el Gobierno Municipal cruceño verificó las emisiones vehiculares de 84.569 automotores, equivalentes a 39,27% de su parque automotor promedio.

Los restantes Municipios, del área metropolitana de Santa Cruz, no realizaron ninguna acción para implementar esta verificación en sus correspondientes jurisdicciones. En lo que va de esta gestión se realizó la revisión de 33.000 vehículos y desde 2005 se controló a más de 125.000 motorizados.

“Se evidenció que los 13 Gobiernos Autónomos Municipales que conforman el área metropolitana de Santa Cruz no planificaron actividades para implementar la adecuación ambiental vehicular de los automotores saneados en el marco de la Ley Nº 133”,  señala el informe de la Contraloría.

 

Hay avances pocos significativos

Contraloría señala algunos municipios han implementados controles para mitigar la contaminación atmosférica, sin embargo estos avances son poco significativos. Esto porque las ciudades del eje troncal de Bolivia (entre ellas Santa Cruz de la Sierra) siguen presentando niveles de contaminación atmosférica elevados, generados principalmente por el parque automotor a través de sus emisiones de monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno (NOX), material particulado menor a 10 micras (PM10), compuestos orgánicos volátiles (COV) y dióxido de carbono (CO2).

De las principales ciudades de Bolivia que concentran la mayor cantidad de habitantes, Cochabamba, es la que tiene los índices de calidad de aire más bajos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y estudios nacionales. Este centro urbano concentra 60 microgramos por metro cúbico (μg/m3) de material particulado tipo PM 10, cuando lo admisible es una media anual de 20 μg/m3  y media diaria de 50.

De acuerdo a datos del Ministerio de Medio Ambiente, esta ciudad registra por lo menos 100 días al año de contaminación atmosférica, esto por el efecto de los gases que producen los vehículos y por ser un espacio cerrado que impide que el aire se limpie.

Santa Cruz ocupa el segundo lugar, de las capitales más contaminadas y después le siguen las otras ciudades capitales. De los núcleos urbanos que más población concentra del país, La Paz y el Alto, cuentan con un nivel de contaminación menor, dado que cambiante clima de estas regiones hace que el aire se limpie. En la actualidad la huella de carbono en la ciudad de Santa Cruz llega a 3.220.740 toneladas de CO2 anuales.  El dato corresponde al informe presentado por la organización Servicios Ambientales SA (SASA) y la CAF en el mes de septiembre. La cifra se desprende del ‘Proyecto Huella de Ciudades’, que ambas entidades financian en algunas de las principales ciudades sudamericanas.

El resultado del proyecto señala que el 43% de las emisiones de CO2 (dióxido de carbono), son generadas por el sector de transporte. Otro 23% por el sector residencial y 16 % por las industrias asentadas en la ciudad de los anillos.

La huella de carbono hace referencia a la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto.

“Como cuidad estamos a nivel promedio, pero debemos ser responsable con el medio ambiente y buscar la reducción”, señaló Leandra Díaz Ríos, técnica de SASA.

 

Quemas descontroladas. Los chaqueos o quema de rastrojos en la actividad agrícola es una práctica generalizada. En Santa Cruz, se la realiza para eliminar plagas y despejar los bordes de los cultivos. Sin embargo las quemas exageradas han hecho que en el último año calidad del aire empeore.

De forma anual la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras (ABT), autoriza a los productores cañeros la quema controlada del 60% de las 131 mil hectáreas cultivadas de caña de azúcar.

Según la Federación de Cañeros de Santa Cruz esta práctica se puede evitar con el uso de maquinaria para la cosecha. Esto reemplazaría la quema en los cultivos para el corte de caña quemada, práctica muy común en los diferentes campamentos cañeros. “Es una tarea difícil para el pequeño productor que no tiene acceso a dicha maquinaria, toda vez que la inversión económica requerida es grande”, señala el informe.

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), señaló que la práctica se está reduciendo gradualmente por el uso de nuevas tecnologías, pero eso requiere inversión y el pequeño productor no puede adquirir esa maquinaria por lo que se tiene que realizar la quema.

La quema de rastrojos genera gases de efecto invernadero y contaminantes atmosféricos como, partículas suspendidas totales (PST), material particulado menor a 10 micras (PM10) y monóxido de carbono (CO). Estos elementos afectan a la salud de las personas. Por ejemplo la inhalación de esas partículas irritantes afecta el funcionamiento pulmonar, agravando la bronquitis crónica, la enfermedad constrictiva ventilatoria crónica, el enfisema pulmonar y el asma bronquial.

Datos oficiales señalan en 2014 más del 80% de quemas a escala nacional estaban concentradas en 24 municipios de los departamentos de Santa Cruz y Beni. Se estima que en estos lugares se quemaron 535.132 hectáreas de terreno, de las 637.391 detectadas en todo el país.

Otros factores que incrementan este tipo de contaminación son las características meteorológicas, ya que predominan vientos del norte que inciden en el transporte, difusión y transformación química de diferentes contaminantes.

De acuerdo al informe de la Contraloría, en 2014, las entidades que fueron auditadas señalaron que dentro del área metropolitana de Santa Cruz ya no se realizan quema de desmontes, porque en esta zona no existen arboles maderables para ser aprovechados o explotados.

Contrariamente, otro informe de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras, señala que emitieron 180 autorizaciones de desmonte en los municipios que conforman el área metropolitana de Santa Cruz, totalizando una superficie de 29.703,92 hectáreas.

Nota: Este artículo fue elaborado el 2016 como parte de un trabajo para un taller de la Fundación para el Periodismo.

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