Siguenos en:
Domingo
 18 de Noviembre de 2018
Encuentro
Editorial
Trump en la Casa Blanca
Jueves,  10  de Noviembre, 2016

Hay ingenuos que todavía creen que el presidente de Estados Unidos se levanta todos los días pensando qué maldad hacerles a sus vecinos pobres del sur y cuando observan la llegada de un individuo como Donald Trump, inmediatamente hacen vaticinios sobre el futuro de otros sujetos como Maduro, Ortega, Castro y demás. 

Aquellos que todavía recitan de memoria las innumerables teorías de la conspiración olvidan que la Casa Blanca tiene una enorme lista de prioridades y hasta que no se desate una hecatombe como la de Siria en Venezuela, nadie va a mover un dedo en Washington para interferir en el tablero latinoamericano, que atraviesa por un periodo de estabilidad bastante prolongado. Los remezones como los de Brasil no sorprenden a nadie en este continente cuya historia está plagada de golpes y asonadas.

No deberá sorprender la extravagancia del nuevo mandatario, pues Estados Unidos ha tenido personajes de lo más pintorescos en la política, como un fortachón de las películas de acción, un gigante de la lucha libre, un adicto confeso a la cocaína y un actor de filmes de viejo oeste, Ronald Reagan, uno de los grandes protagonistas del fin de la guerra fría que puso a Estados Unidos en un sitial de liderazgo que precisamente añoran los que votaron por Trump. La figura de Hillary Clinton se puede considerar aún más llamativa, pues intentaba imitar lo que lograron sus colegas sudacas como Isabelita Perón, Cristina Fernández o la nicaragüense  Rosario Murillo, algo que no nos cae bien a nosotros y menos a un pueblo como el norteamericano que todavía cree en la meritocracia.

Hay algunos asustados porque se han creído el cuento del muro entre Estados Unidos y México y tal vez desconocen que esa valla ya existe y no ha podido frenar las oleadas inmigratorias que siguen saliendo de nuestros países, incapaces de retener a la gente con buenas condiciones de vida. A lo mejor Trump va a endurecer las normas migratorias, pero no más de lo que han hecho sus antecesores, que han deportado millones de personas, que han separado cientos de miles de familias y que han desconocido los derechos de niños que nacieron en suelo norteamericano porque sus padres eran “ilegales”. El magnate neoyorquino va a hacer cosas que están en cualquier libreto populista, pero no más de lo que le permita su nervio de hombre de negocios, especialmente de constructor, que sabe que para cavar zanjas y levantar edificios, es imprescindible el músculo de los “ilegales”.

Lo que sí debiera causar sorpresa es que quienes votaron por Trump, no fueron solamente los blancos, fascistas y defensores de los valores anglosajones, pues de acuerdo a los datos confirmados, los latinos de Florida, los mexicanos de California y los negros de Mississippi votaron mayoritariamente por “el coco”.  En nuestro caso, y tomando en cuenta algunos antecedentes que todavía están muy frescos (caso Temer, de Brasil), habría que ser cautelosos a la hora de hacer públicas las posturas y reaccionar como corresponde con un nuevo jefe de Estado con toda la legitimidad y legalidad.

Aquellos que todavía recitan de memoria las innumerables teorías de la conspiración olvidan que la Casa Blanca tiene una enorme lista de prioridades y hasta que no se desate una hecatombe como la de Siria en Venezuela, nadie va a mover un dedo en Washington para interferir en el tablero latinoamericano.

Notas Relacionadas
©2016 Diario El Día Santa Cruz - Bolivia, Dirección: Av. Cristo Redentor, KM 7 zona ”El Remanso” - Teléfono piloto: 3-434040 Fax Comercial y Publicidad. 3-434781 - Fax Redacción 3-434041 - email: eldia@eldia.com.bo  |  Acerca de El Día