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Martes
 18 de Diciembre de 2018
OPINION
Term?metro pol?tico
El desempate no ser? electoral, ni legal, ni limpio. Ser? f?sico y sucio. Ser? sin pacto y ser? usando la fuerza. Por eso, el Gobierno oficializ? que busca cambiar a la fuerza el tablero electoral de Pando?
Lunes,  13 de Julio, 2009

La temperatura política
En una escala del 1 al 10, donde 1 significa mucha estabilidad política y 10 una alta inestabilidad, ¿cómo calificaria la situación actual en Bolivia?

La temperatura ronda por un 5. La cosa está estable o mejor, petrificada.

I. La semana pasada //
La anterior semana circularon varias encuestas. Y este Termómetro está dedicado a ellas. Hay información nueva, por ejemplo, Doria Medina y Cárdenas funcionan. Y hay la información de siempre: la polarización hace muy popular a Evo en el altiplano y muy populares a los líderes autonomistas en sus territorios. El resultado de la polarización, también es el de siempre: Evo gana a nivel nacional…los altiplánicos son más que los cambas. Pero esas  encuestas también dicen que la  polarización ha llegado a su tope como fuente de popularidad para los bandos enfrentados. El MAS no aumenta de popularidad y desde luego, los autonomistas tampoco. A la vez, ninguno decrece.
Electoralmente hay cierto empate: el MAS gana en una mitad del país, los autonomistas en la otra. Una batalla donde las posiciones se han petrificado.
En un país con leyes más o menos serias para regular la lucha política y en un país con una mínima cultura democrática-liberal, ese empate o petrificación de las posiciones, desembocaría en un pacto de convivencia política. Como el que propuso en su momento Marinkovic: un pacto donde puedan convivir bajo un solo estado, las dos visiones del país, con sus propios valores y sus propias normas e instituciones.
Pero ese no es caso en “la Bolivie”. Aquí, ya se sabe, las fuerzas políticas se meten la ley y la cultura democrática por donde mejor les quepan  cada mañana. Por eso, los bandos enfrentados buscan con emoción casi sexual, la aniquilación total del enemigo. Y por eso, las fuerzas políticas creen que lo más simpático que se puede hacer con el contrario es exigirle una rendición sin condiciones. Es decir, muerte o cárcel. 
Con ese panorama y esas encuestas, el desempate no será electoral, ni legal, ni limpio. Será físico y sucio. Será sin pacto y será usando la fuerza. Por eso, la semana pasada el gobierno oficializó que busca cambiar a la fuerza el tablero electoral de Pando… trasladando miles de electores masistas hasta ese departamento. El camarada Josef Stalin -hombre práctico y poco liberal- era afecto a esos grandes desplazamientos de gente para cambiar la geografía política de sus dominios. Recordemos que el derecho internacional prohíbe desplazamientos por razones políticas. Y no sólo es un tema humanitario (muchos de los trasladados pueden morir en el proceso), sino que es tema de seguridad política…ya que así comienzan los enfrentamientos civiles y hasta los genocidios. 
La verdad es que ambos bandos odian la política y el pacto. Prefieren la acción directa y la fuerza. Ambos son casi primitivos. Aborrecen la lógica de la democracia occidental, y prefieren la lógica de los movimientos caudillistas. Tres diferencias entre una cosa y otra. En las democracias occidentales el sujeto es el individuo, cuyo fundamento es la libertad individual; mientras en el caudillismo el sujeto es la comunidad (la nación, la tribu) representada por el caudillo. Los medios en la democracia son la ley. Y la ley nace del pacto entre todos, con lo cual, representa el “bien común” y limita al poder sometiéndolo, precisamente, al bien de todos. Mientras que en el caudillismo los medios son la movilización directa y física, y la ley es la palabra del caudillo. Finalmente, en la democracia, los fines son públicos en dos sentidos: buscan el interés público y se definen en escenarios públicos. Por ejemplo, en el parlamento, frente a la prensa. No son fines que buscan el interés privado, ni se definen a escondidas. Mientras en el caudillismo, los fines buscan el interés privado (el del caudillo y sus grupos), y por eso, se definen en escenarios misteriosos o escondidos (escenarios no-públicos): se definen en el sueño del caudillo, en la inspiración, en la familia, en la logia del caudillo, en el sindicato del caudillo y en fin.
Por eso, cuando la lucha es entre dos movimientos caudillistas, aparte de ver encuestas, como vimos la semana pasada, hay que ver la fuerza física de los bandos. Y en general, ganará el que tenga más de esa  fuerza y así, mejor capacidad de hacer la ley según sus intereses particulares. En este caso, es obvio que ganará el gobierno y perderán los autonomistas.

II. La semana que
hoy comienza //

Esta semana la comisión del MAS en el tema terrorismo, hará prensa. Los cruceños están yendo bien en esta cuestión y no sólo por lo que hacen, sino por las metidas de pata del gobierno y sus fiscales. La verdad, el MAS está desanimado con el caso terrorismo. Ve encuestas y sabe que en la medialuna ocurre lo siguiente: el caso terrorismo rasguña la popularidad de los líderes autonomistas, pero a la vez, destroza la popularidad del MAS en Santa Cruz y Beni. En Pando -con el electorado actual- el MAS ya se fue al diablo con el caso Leo. El gobierno necesitará unos 6.793 bonos más en Santa Cruz, para recuperarse de esta.

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