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Miércoles
 23 de Octubre de 2019
OPINION
Paremiolocogi@
Calmancha y 24 de Mayo: buenos augurios desde la CIDH...
Lunes,  10 de Junio, 2019

Aunque no da aún para descorchar alguna burbujeante, los últimos avances conocidos desde la COMISION IDH de casos emblemáticos Chuquisaqueños parecen mostrar muy buenos augurios en el horizonte justiciero. Por un lado, en marzo la CIDH admitió a trámite la petición del caso 24 de Mayo, por violación de DDHH vinculados con el plazo razonable, tutela judicial efectiva y otros y, si bien podría decirse se trata sólo de una mera admisión, los entendidos del litigio ante el Sistema Interamericano sabemos que no es poco, dada la evidente retardación (se dice que anualmente se formulan ante la CIDH aproximadamente 3000 peticiones).

Mucho más avanzada está la petición por la Masacre de LaCalancha, vinculada con la violación de los DDHH a lavida, salud y seguridad principalmente; cuyo trámite está en su última fase antes del informe final. Todo indica que el estado será acusado ante la CORTE IDH por tales violaciones, dados los acontecimientos de conocimiento público y el asqueroso encubrimiento del régimen a sus perpetradores (entre bomberos…).

Pese a que todavía ambos casos demorarán para su desenlace, arriesgo algunas de estas conclusiones. Era poco probable que el Sistema Interamericano de DDHH -con todas sus luces y sombras- permita que ambos casos (uno mucho más grave que el otro) queden en la impunidad, gracias al deplorable rol de los juristas del horror del estado boliviano. Aunque tarde para el gusto de muchos, el Sistema ha empezado a tomar nota de los asuntos y, así sea vía indemnizaciones y reparaciones morales, esas violaciones del régimen serán ajusticiadas y sus responsables debieran ser objeto de aplicación del art. 113 de la CPE (por lo menos), pues no fuera justo que los ciudadanos bolivianos paguemos con nuestros impuestos, la cobardía de aquellos serviles.

Aunque suene de Perogrullo, cabe también recordar aquello de la justicia, aunque tarde, llega. Y es que el meterle no más por encima de las leyes, tu propia Constitución y hasta el sentido común, podrá lograr alguna victoria pírrica por algún lapso, pero se convertirá enpoderoso boomerang a mediano o largo plazo, lo que sumado al desgaste del ejercicio del poder (peor cuando es ilimitado); el descubrimiento de la máscara de supuesto demócrata y los factores internacionales, configuran un escenario nada favorable. Franz Tamayo dijo que no se podía ser impunemente eterno.

Tratándose del rol del sistema Interamericano y su naturaleza, cabe resaltar que junto con otros tribunales internacionales creados en la órbita de la OEA o de la ONU, son  expresión de la innegable globalización del derecho: si en la vía interna, los Tribunales nacionales no son capaces de hacer justicia –sea por falta de independencia o cualquier otro factor- siempre habrá aquella vía externa subsidiaria que más tarde que temprano, asumirá el caso y podrá finalmente, ajusticiarlo.Urge armar litigios estratégicos al respecto.

Con todas sus luces y muchas sombras –altos costos, débil accesibilidad, evidente retardación y problemas para la ejecución de sus resoluciones- los sistemas internacionales de justicia, sea el interamericano o el universal, se están convirtiendo en la única esperanza que le queda al ciudadano frente el abuso del poder y las gravísimasdeficiencias de sus sistemas internos de justicia, más auncuando como hoy acontece en Bolivia e incluso salvando excepciones, la administración de justicia abdicó su esencia de existir –controlar al poder- dedicándose sólo a atarle los watos a su jefazo, huyendo de tutelar los derechos ciudadanos: “El Derecho que no lucha contra la injusticia, se niega a sí mismo”. VON IHERING